14/04/2006 - Amigosdelciclismo.com / MH
Dos medallas para España en el Mundial de Pista
En la segunda jornada de los Campeonatos del Mundo de Ciclismo en Pista de Burdeos se han logrado las primeras medallas para la selección española. José Antonio Escuredo volvió a demostrar ser uno de los mejores especialistas de la historia en keirin, al lograr nuevamente la medalla de plata, mientras que Gema Pascual ratificaba su progresión al hacerse con el bronce en la prueba de puntuación femenina.
José Antonio Escuredo, plata en keirin
Escuredo corrió muy inteligentemente una final con el peligro añadido de dos parejas de la misma nacionalidad: los holandeses Theo Bos y Teun Mulder y los franceses Mickael Bourgain y Arnaud Tournant. Nada más abandonar la moto la pista, el español se colocó en primera posición, aunque le duró poco ya que un latigazo de Bos le serviría para irse en solitario y hacerse con el oro.
Pero Escuredo aguantó bien esa primera plaza del “pelotón” y consiguió ganar ese sprint por la segunda plaza, sin que el galo Tournant pudiera superarle. Un éxito para el español, doble medalla de plata en 2004, en el Mundial de Melbourne y en los Juegos Olímpicos de Atenas.
“Lógicamente la medalla es muy importante, pero ya estaba satisfecho con entrar en la final, ya que he sido el único corredor que he estado en las cuatro últimas finales de acontecimientos del más alto nivel, es decir, los tres últimos Mundiales y los Juegos. Sabía que tenía que coger pronto la cabeza porque había mucho nivel en esta final, aunque me diera el aire. Cuando me ha pasado Bos, pensaba que pararía y que podría apretar y cogerle. Pero no ha parado, se ha ido, sin sentir la rueda. Por ello era como si siguiera yendo el primero. Afortunadamente he aguantado y he podido mantener esa segunda plaza. Ha sido como en los Juegos Olímpicos, aunque entones fue Bayley”.
Pese a sus 36 años –nació el 19 de enero de 1970- el gerundense no piensa en la retirada, aunque tampoco tiene objetivos a largo plazo. “Pienso de año en año, de continuar hasta que vea que pierdo aunque sea un ápice de fuerza. Mientras tanto quiero seguir dando guerra. Pero en cuanto vea que no, me dedicaré a los negocios familiares, donde ya me están esperando”.
Gema Pascual, bronce en puntuación
La segunda protagonista española de la tarde fue Gema Pascual, que obtuvo la medalla de bronce en la prueba de puntuación, con 32 puntos, por detrás de la italiana Vera Carrera, con 35, y la rusa Olga Sliussareva, con los mismos puntos. La española fue en todo momento una de las protagonistas de la carrera y desde el momento decisivo estuvo en disposición de luchar por las medallas. De esta forma, se convierte en la segunda española que consigue una medalla mundialista en pista, después de Dori Ruano que fue plata en 1997 y oro en 1998, precisamente en este mismo velódromo.
Se da la circunstancia de que inicialmente se dio como tercera a la cubana Yoanka González, que quedó con 32 puntos, pero la rápida reacción de los técnicos españoles propició el cambio, ya que la española desempataba por mejor puesto en el último sprint.
La carrera tuvo un momento decisivo cuando, a falta de 65 vueltas, se producía el ataque de Sliussareva, Carrara, Pascual y Maria Luisa Calle (Colombia), cuatro corredoras de armas tomar, aunque luego se unirían Lada Kozlikova (Chequia) y Elizaveta Bochkaryova (Ucrania) y finalmente González y Catherine Bates (Australia) ganando todas ellas vuelta –y con ello 20 puntos- diez más tarde. Entre ellas saldría la ganadora, en base a los puntos de los esprints y Gema había ganado ya 2 del tercer puesto en el segundo y 3 del segundo lugar en el cuarto. Luego volvería a ser tercera en el séptimo, con lo que se colocaba en el podio virtual de la prueba, que encabezaba la rusa, seguida de la checa y la española, a apenas tres puntos.
La emoción siguió hasta el final. En el octavo sprint no sólo no puntuaba, sino que la victoria de González la desplazaba momentáneamente de esas tres primeras posiciones. Antes del noveno, Carrara, en solitario, intentaba ganar vuelta: lo que conseguía eran los cinco puntos del sprint, por delante, ¡de Gema!, que con sus tres puntos volvía a ser bronce en ese medallero provisional, pero empatada con la transalpina.
Carrara siguió porfiando y al ganar el último sprint se hacía con el triunfo absoluto, empatada a puntos con la rusa, mientras que, sacando fuerzas de flaqueza, Gema lograba los dos puntos necesarios para alcanzar a la cubana y superarla por el valor de desempate de ese último sprint.
“Cuando atacamos, faltaba la americana y pensaba que no nos íbamos a ir, pero no podíamos dejar pasar la oportunidad. A partir de ese momento ha cambiado totalmente el decorado de la prueba, he tenido que luchar por coger punto a punto en lo esprints, salvo en uno que no lo veía nada claro porque estábamos todas y pensaba que me tendría que esforzar a tope y sin garantías. Sabía que Vera iba a volver a atacar, pero nadie la ha seguido y entonces la referencia ha pasado a ser Olga, que ha puesto un ritmo muy fuerte, infernal. Por un lado me ha llevado a muerte y casi ni veía del esfuerzo, pero por otro sabía que era muy difícil que nos ganaran. Por ello, el sprint final lo he hecho muerta, a punto de caerme, sin preocuparme donde iba la cubana. Sabía que me jugaba el bronce y todo ha ido bien”.
Como decía la madrileña en Manchester, cuando subió al podio de la Copa del Mundo, “”he notado que he corrido más tranquila, sin hacer esfuerzos innecesarios. Creo que he madurado. Antes si se me iba un sprint me venía abajo. Ahora sé que la carrera dura cien vueltas y que todas son importantes y que hasta el último momento puedes ganar o perder la carrera”
En el momento de los recuerdos, Gema se acuerda, “de mi familia, que estaban en la grada, animándoles y pese al ruido podía oírles, de toda la gente que está a mi lado, tanto aquí, como los que no han podido venir. Y de todos esos sinsabores que he pasado hasta llegar a donde estoy. Pero ahora sólo te acuerdas de lo bueno”.
El domingo, la madrileña cierra su participación con el scratch, en el que tampoco habrá clasificatoria, por lo que pasará directamente a la final, a las 14,30. “Es una prueba más de suerte, de arriesgar para coger una buena posición en un solo momento, en el sprint final. Pero ahora lo que quiero es disfrutar, saborear este momento, y de cara al domingo correr sin presión, pero aspirando a todo”.
Información: RFEC-Real Federación Española de Ciclismo.
© Amigosdelciclismo.com
Publicidad: