¿El futuro del DH?
¿Te imaginas una competición de MTB en la cual los primeros invierten casi una hora? Ya, pero no es un rally... ¿Te puedes imaginar, además, que el recorrido sea casi todo cuesta abajo? Y, no, no es un descenso tal cual, porque...
¿Te imaginas que salgas a la vez que otros 200, 500, o 1.000 corredores más? Pues deja ya de soñar. Esto existe.
Ya hace un tiempo que se está oyendo que el descenso en su formato "clásico", es decir, contra el crono y de uno en uno, está perdiendo alicientes de cara a los medios, al publico, e incluso para los corredores.
Los recorridos cada vez más técnicos y difíciles hacen que los corredores de nivel medio no participen. Las exigencias en aspectos como seguridad y remontes son cada vez mayores,
lo cual lleva a los organizadores a acercarse cada vez más a las estaciones de esquí, pero estas quedan lejos del público...
Y para rizar el rizo, los medios, especialmente la televisión, aducen que al descenso le falta espectacularidad... "los recorridos se están trazando cada vez más espectaculares, y, a la vez, más peligrosos con lo cual actualmente se están produciendo numerosos accidentes graves.
Al final, nos hemos dado cuenta que el riesgo ha aumentado en grandes proporciones, pero no ha habido mayor respuesta por parte de los medios de comunicación".
Quien así opina es Anne-Caroline Chausson, corredora cuyos objetivos actuales como componente del equipo Commençal Oxbow se centran en la participación en pruebas de tipo freeride / descenso de larga distancia, como la Free Raid Classic, MegAvalanche y otras por el estilo, ya que "me lo paso mucho mejor que en un descenso de la Copa del Mundo".