Bottecchia era un hombre peculiar, de pocas palabras. Tenía, para los que le trataron de cerca, una personalidad introvertida, misteriosa. Su vida, como identificándose con su carácter y su persona, terminó en tragedia, un acontecimiento que no tuvo mucha luz. Fue en el año 1927, cuando se le encontró agonizante de muerte no lejos de los confines italianos de la zona de Friuli, junto a su inseparable bicicleta que le había dado tantos triunfos. Estaba echado en el suelo, frente a la panorámica de un muy amplio campo de viñedos. Tenía la cabeza malherida.
Venía de entrenarse por la sinuosa carretera de Pordenne, una carretera que le era particularmente familiar. Nunca se supo cuál fue la realidad, la verdad, de su tragedia. Se han escrito varias versiones, sin la certeza fehaciente de un accidente de esta índole. Todo quedó en una incógnita, una incógnita un tanto aterradora.
Más de uno dijo que fue la represalia de un propietario de aquellos campos que le vio comer de sus racimos sin el consabido permiso. De ser así, nos parece un gesto brutal e inadmisible. Otra versión fue sus ideas políticas que no tasaban con la época dictatorial que imperaba en el país bajo el mandato del estadista Benito Mussolini. Alguien sin escrúpulos, sin cabeza, un loco, quiso tomarse la venganza por su cuenta faltando a la más elemental justicia.
Sea por una causa u otra, nos da pena el que este bravo y popular ciclista muriera en tan extrañas circunstancias. A su gloria deportiva, al entusiasmo desbordado por las gentes que abarrotaron las carreteras para loar su paso majestuoso y vibrante, nos les cabía este tan triste e inesperado accidente.
Cuando se escribe sobre un personaje de esta categoría deportiva como fue la de Ottavio Bottecchia, uno siente cierta nostalgia por lo que representó y lo que dio en aras al ciclismo. A los que hemos seguido muy de cerca sus gestas, no podemos por menos que sentir un escondido sentimiento hacia su persona. Para nosotros ha sido una satisfacción el dedicarle unas líneas de buen recuerdo, un eco que ensalza su figura. Se podrían poner muchas más cosas sobre el tapete acerca de la vida de este corredor enigmático llamado Bottecchia. Pero, con un esbozo escueto, es suficiente aquí.
De todas maneras y tomándome la libertad de singularizar, sí he de decir que he tratado a toda costa de acercaros, visitantes de Amigosdelciclismo.com, a este bravo ciclista siempre en contienda, alternando entre la fama y el misterio. Han sido unas simples pinceladas acerca de su vida un tanto agitada y revuelta. Estoy convencido, eso sí, de haber saldado una cuenta pendiente con el pasado, un pasado a todas luces apasionante.