|
| |
Amigosdelciclismo.com
>
Artículos
>
Historia
>
Casos y Cosas del Tour de Francia
>
2/6

|
Henri Desgrange, genio y figura
|
|
No podemos por menos que glosar a este hombre todo carácter llamado Henri Desgrange, que fue el verdadero precursor, artífice y fundador del Tour, cuando desempeñaba el cargo de director del rotativo “L´Auto” bajo la tutela de Victor Goddet, otro impulsor de la obra y padre de su hijo, Jacques, que sería luego el patrón de la prueba en el periodo comprendido entre los años 1929 y 1988, marcando una trayectoria a todas luces impecable.
Un inciso para ensalzar la figura de Jacques Goddet, una persona de gran calidad humana y con una capacidad innata para desempeñar el cargo de responsabilidad que tuvo. Fue un digno sucesor de Desgrange. Tuvimos la feliz oportunidad de conocerle y saber de sus inquietudes y de valorar sus juicios un tanto ponderados. Sentimos un fiel recuerdo a favor de él.
Volviendo a la figura de Desgrange digamos que la idea de instaurar el Tour se fraguó a principios del siglo pasado, influyendo en el proyecto otro colega, Geo Lefèvre, encargado de la sección de ciclismo del mismo rotativo y no menos entusiasta del deporte de las dos ruedas. No pasa de ser curiosidad el de que expongamos que los responsables de todo aquello, casi un sueño imposible, acostumbraban a reunirse para comer en un restaurante apodado “Madrid”, situado en un barrio parisino no lejos de la redacción del periódico.
“L´Auto”, por motivos de competencia, se asoció con otro rotativo más o menos conocido titulado “Velo”, cuyas hojas, simple curiosidad, eran de tonalidad verde. Un contraste si se tiene en cuenta que las del primero se distinguía por ser de papel color amarillo.
Aun enfrentándose con muchos inconvenientes, el Tour se puso en marcha el primero de julio del año 1903, concluyendo el día 19 del mismo mes tras circular por gran parte de las tierras de Francia, cosa que se hizo tomando como base un itinerario desglosado en seis etapas. Se recorrió la friolera de un total de 2.428 kilómetros, lo cual representaba una media diaria de unos 400 kilómetros, una verdadera temeridad. Se insertaron entre etapa y etapa un par de días de descanso para facilitar la recuperación física de los participantes. Se supo que salieron de París sesenta intrépidos y valientes ciclistas, pero que sólo terminaron veintiuno la contienda. No hubo perdón.
Desgrange, ambicioso bajo todos los órdenes, antes de poner en marcha la colosal aventura, se preocupó a conciencia de examinar el itinerario colocando en partes estratégicas los controles de rigor para aquilatar el seguimiento de los concurrentes.
Para solventar toda esta problemática se valió de un animoso ciclista italiano, Rodolfo Muller, a pesar de su apellido que parece más alemán que otra cosa, el cual se puso a su entera disposición y a sus órdenes, deambulando, pedaleando durante más de un mes montado sobre el endeble sillín y sobre las dos ruedas. Cubrió un montón de kilómetros; casi otro Tour. Inspeccionó pacientemente el trazado, realizando ciertos cambios que facilitarían luego el buen desarrollo del Tour.
No podemos pasar por alto lo que representó Henri Desgrange en su juventud, en la cuál ya destacó como ciclista. Su nombre alcanzó una dilatada popularidad al establecer el primer récord del mundo de la hora, recorriendo la distancia de 35 kilómetros 325 metros en la pista del velódromo de Búfalo, todo una marca histórica si se tiene en cuenta tal como corrían los ciclistas en aquellos tiempos, sin apenas preparación y con bicicletas sumamente pesadas. Aquella gesta tuvo lugar el 11 de mayo de 1893, en las inmediaciones de París, en la capital que le vio nacer.
<<< Volver
Seguir >>>
Comenta este reportaje en nuestro foro
Gerardo Fuster de Carulla es colaborador del portal Amigosdelciclismo.com, autor de varios artículos sobre historia del ciclismo y comentarista de las grandes citas del calendario anual de competición.
Fecha de publicación: Julio de 2007
|
| |

|
|