|
| |
Amigosdelciclismo.com
>
Artículos
>
Historia
>
Casos y Cosas del Tour de Francia
>
3/6

|
De deshollinador a proclamarse el primer vencedor del Tour
|
|
El primer Tour, en su planteamiento inicial, no tuvo éxito por la falta de inscripciones. Se tenía que celebrar en realidad en el mes de mayo. Los organizadores se vieron obligados a retrasar la competición un par de meses, dando más facilidades a los ciclistas para formular su participación y concediendo más ventajas económicas. Se rebajaron los derechos de inscripción de 20 a 10 francos y, por otra parte, se aquilataron las dietas y premios de una manera bastante más apetitosa, más atractiva.
Maurie Garin, con sus 32 años y sus amplios bigotes engomados, alcanzó gran popularidad en la ronda gala, que se adjudicó con tres horas de ventaja sobre su compatriota René Pothier. Lo curioso del caso es de que Garin, considerado francés más que otra cosa, había nacido en territorio italiano. Concretamente en el Valle de Aosta, en un pequeño pueblo denominado Arviers, sólo un conglomerado de casas, que no figuraba ni siquiera en los mapas. Su familia pasó muchas penalidades.
Para imponerse a tantas contrariedades, decidió por su cuenta y riesgo trasladarse a Francia desde muy joven, probando distintos oficios para poder ganar unos dineros que le sirvieran de alivio a él y a los suyos. Probó variadas especialidades. A cuál más dura. Hizo de minero, albañil y incluso de deshollinador. Luego resultaría que el Tour le abrió inesperadamente las puertas de la fama y más conociendo los aficionados de este deporte su difícil pasado. Contribuyó también su carácter enormemente locuaz, y a la vez un tanto pintoresco y hasta excéntrico. Le gustaba llamar la atención ante el gran público.
Garin se impuso registrando un promedio de nada menos 25,739 kilómetros a la hora, cifra meritoria si se tiene en cuenta que la bicicletas de entonces solían pesar del orden de dieciséis kilos o más. Pedaleaban en piñón fijo, y se preparaban por sí solos sin ayuda de nadie. Hubo etapas que duraron como mínimo unas diecisiete horas. Toda una pesadilla con sufrimientos de toda índole. Se dice que Garin, al término de una dura jornada, devoró el sólo una pierna de cordero ante el asombro de las gentes.
<<< Volver
Seguir >>>
Comenta este reportaje en nuestro foro
Gerardo Fuster de Carulla es colaborador del portal Amigosdelciclismo.com, autor de varios artículos sobre historia del ciclismo y comentarista de las grandes citas del calendario anual de competición.
Fecha de publicación: Julio de 2007
|
| |

|
|