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Cualquier biker que se precie sabe que uno de los componentes más importantes de su bicicleta son las ruedas, pues de ellas depende en gran medida el comportamiento general de una bicicleta, así como su fiabilidad, su peso, su estética... Las ruedas deben ser acordes con el enfoque de la bici. Es evidente que una bicicleta para un uso que podríamos denominar "intensivo", como enduro, freeride o incluso descenso, requiere unas ruedas robustas y que aguanten un trato muy agresivo. Una bici de cross country tendrá que darle prioridad a otras características, como rigidez, fiabilidad o ligereza. Pero en muchas ocasiones nos encontramos bicicletas de serie que montan buenos cuadros, buenas suspensiones o buen grupo, pero equipan ruedas de calidad escasa o con un montaje defectuoso, que ocasionarán un peor funcionamiento general de la montura.
Y es que hay que tener en cuenta que en una rueda hay, al menos, estos tres factores fundamentales a tener en cuenta: el montaje de los componentes, los materiales con los que se construye y el enfoque adecuado al uso al que va destinado la misma.
Aunque parezca increíble hay procesos industrializados de montaje, a los que los fabricantes de bicicletas están recurriendo cada vez más por el mero hecho de ahorrar costes y aumentar la producción, capaces de realizar montajes en menos de un minuto.
Evidentemente las tolerancias con las que trabajan son mayores de las deseadas en muchos casos. Algo tan importante como el centro de simetría (más conocido como aparaguado) suele estar en estos casos entre 1 y 1.5 mm. Algunas marcas de reconocido prestigio sitúan este valor en 0.5 mm.
Pues bien, nosotros hemos podido comprobar que las ruedas de 1HPR sitúan este valor de trabajo en 0.1 mm y cuando preguntamos por qué sitúan este valor en una tolerancia tan baja nos responden nada menos que “porque no se puede poner a cero, ya que no existe llanta perfecta que lo permita”.
La tolerancia del salto y el desvío lateral (comúnmente conocido como descentrado) la sitúan en 0.2 mm como valor máximo, terminando muchas ruedas en 0.1 mm si el acabado de la llanta lo permite.
También hemos comprobado cómo cada rueda, en función de la llanta y el uso al que va destinada, tiene definidos unos valores de tensión máxima y mínima de los radios, no pudiendo acabar la rueda el montador si estos valores no son los correctos.
De todas las ruedas fabricadas, se registra un número de producción, los valores con los que se ha acabado la rueda así como las iniciales el montador, información que se plasma en una etiqueta que llega al comprador junto con cada rueda.
Por otro lado, es evidente que una rueda construida con materiales inadecuados también resultará ser un producto poco eficiente. Esto es obvio y necesita de poca explicación o comentario.
Y por último, pero unido a todo lo anterior y como ya hemos adelantado, es importante que el enfoque de la rueda sea el adecuado para el uso que se va a dar a la bicicleta, porque no es lo mismo utilizar una llanta estrecha de cross country para una bicicleta orientada al enduro. Una frase que usa a menudo Juan Carlos Cambronero, responsable de Racing Components y
creador de la marca 1HPR, es que “sólo montamos componentes que trabajen en conjunto a la perfección”. Por ejemplo, si les pides unas ruedas de FR con cabecillas de aluminio no te las van a montar ya que no confían en el resultado final.
Así pues, las ventajas de un montaje meticuloso realizado por profesionales son evidentes. Se dedicará el tiempo necesario para que una rueda se finalice y cumpla con los parámetros requeridos de tensión, aparaguado, equilibrado... Se utilizarán para ello los materiales más adecuados para cada caso, con los grosores o anchos de llanta adecuados, los bujes más aptos para cada utilización y los radios que cumplan con lo que se necesita de ellos. Y por último se elegirá en cada caso el tipo de componentes de rueda más acorde para el uso específico que se le quiera asignar a cada modelo de rueda, ya sea XC, all mountain, enduro, free o descenso.
Tenemos la suerte de tener en nuestro país una empresa como 1HPR que monta sus ruedas a mano y en sus propias instalaciones, con un exhaustivo control de calidad y además porque los montadores son expertos profesionales en el sector del ciclismo con más de 20 años de experiencia, consagrados mecánicos y sobre todo montan en bici y saben lo que cualquier biker desea o necesita.