Como ya hemos comentado, el encargado de mantener pegada al suelo la rueda trasera y amortiguar los golpes que se reciban en la parte posterior es un Fox Float RP23. Se trata de un amortiguador de aire y aceite tope de gama de la serie Float de la marca. Como todos los amortiguadores de la temporada viene tuneado de serie en una de las tres posibles durezas de Propedal, sistema de Fox para evitar las oscilaciones producidas por el pedaleo, y también trae de serie preestablecida una de las tres posibilidades en cuanto al rebote. Concretamente GT ha elegido para este cuadro el amortiguador tarado al mínimo de las tres posibilidades de retención del Propedal y en cuanto al rebote prefieren la precarga intermedia.
Por nuestra parte podemos actuar sobre la dureza de actuación mediante la presión del aire, que debe ir en relación a nuestro peso y características del sistema de amortiguación.
Aparte de la dureza del Propedal que trae de serie, y pensando en el tipo de terreno sobre el que discurra nuestra ruta, podemos seleccionar tres posibilidades de ajuste del mismo (Bajo, Medio y Alto), así como una de las nueve posibilidades de capacidad de rebote y una vez en marcha, normalmente cuando estemos dispuestos a realizar bajadas muy bacheadas, actuar sobre la palanca que activa/desactiva el funcionamiento del Propedal.
Ya hemos comentado que se ve obligado a trabajar con presiones bastante elevadas y ni así es capaz de mantenerse firme ante las fuerzas provocadas por el pedaleo, ni tan siquiera seleccionando la posición más firme del propedal, por lo que nos hubiese gustado un tarado más firme, quizá la opción intermedia o incluso la superior. No es que sea molesto, de hecho si no te fijas en el bástago del amortiguador no percibes el vaivén, que sí se aprecia en otros
sistemas de suspensión cuando no van bien tarados o sin bloqueo, pero siempre te queda la impresión de no aprovechar al máximo la fuerza de la pedalada al perder parte de la misma, mínima eso sí, en comprimir el amortiguador.
La horquilla que equipa en la parte delantera es nueva en el catálogo de Fox para la temporada 2009, concretamente la Float 32 F Remote RL que ofrece 120 mm de recorrido. Se trata de una hoquilla también de aire y aceite en la que podemos actuar sobre la precarga del "muelle" de aire y el ajuste del rebote mediante una rosca situada sobre la barra derecha, justo encima del mando de bloqueo. Asimismo, como indica su nombre, trae el novedoso sistema de bloqueo remoto desarrollado conjuntamente por Fox y Shimano.
El mando de bloqueo cumple perfectamente su función. El accionamiento tanto del bloqueo como de la liberación de este son muy fáciles de activar, tanto que es muy sencillo desbloquear sin querer si llevas el mando muy cercano a los puños del manillar.
En cuanto al funcionamiento cumple sobradamente con el trabajo que se puede esperar en una bici de este tipo. Una vez ajustada a la presión adecuada para mi peso la encontré muy sensible y con el funcionamiento progresivo al que ya nos tiene acostumbrados esta marca. El ajuste de rebote funciona mediante 12 clicks que permiten un amplio abanico de posiblidades de ajuste en función del terreno sobre el que estemos rodando.