En los tiempos que corren, que parece que lo que se llevan son las "bicis para todo", la Massi Toro DH está en otra onda. Rendimiento y resistencia puros y duros para un solo uso: bajar lo más rápido posible por los sitios más complicados.
Del comportamiento de la Toro pocas pegas se le pueden poner. Seamos sinceros, hay que ser muy, pero que muy especialista para poderle sacar todo el partido a esta bici. Las suspensiones permiten un rango de personalizaciones casi infinito, por lo que si no están a nuestro gusto lo más probable es que no hayamos sabido ajustarlas, no que estemos al límite de su rendimiento. La transmisión "full Shimano", funciona como era de esperar sin ninguna pega. Quizás, como ya hemos comentado, se echan de menos unos frenos más potentes, a pesar de llevar disco de 203 delante, el XT se queda pequeño para "torear el Toro" en bajadas largas y rápidas, como son las que se espera hacer con esta bici.
La sensación final se puede resumir en la frase que uno de nosotros dijo al final de una de las bajadas: "Esto es otro deporte". Con una bici como la Toro las subidas no son para sufrir y apretar los dientes por lo que queman las piernas intentando superar esas rampas casi imposibles, sino para ir andando tranquilitos, charlando con los colegas de los pasos complicados y escalones que nos esperan en la bajada. Con una bici como esta, por algo la modalidad se llama descenso, todo hay que darlo cuando las cosas se ponen cuesta abajo: adrenalina a chorros, concentración extrema, fuerza y agilidad concentrados en los pocos minutos que dura la bajada.
El límite lo pones tú, porque el de la Toro DH está muy, muy arriba. Tan arriba como el 5º puesto del Campeonato del Mundo que Pascual Canals logró el año pasado con una bici como esta.