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Amigosdelciclismo.com
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> Gary Fisher X-Caliber
> 3/3

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Bueno, una vez que nos sabemos toda la teoría, llega la hora de calzarse las zapatillas de calas, ponerse el casco y salir al aire libre con esta bici.
Cuando uno se pone al lado, la sensación es, desde luego, de que la bici es enorme. Nada más verla pensamos que se habían equivocado de talla, que es imposible que eso sea una bici de 17,5". Pero cuando nos montamos en ella nos damos cuenta no sólo de que sí es nuestra talla, sino que a pesar del tamaño aparentemente grande nuestra posición en la bici es de lo más natural. Las primeras sensaciones son, desde luego, menos extrañas de lo que uno pudiese pensar a priori.
Al poco de estar rodando con ella podemos comprobar que la bici resulta muy estable. Desde luego es una magnífica rodadora. Cierto es que entre las inercias y el mayor desarrollo, cuesta algo más de lo habitual "lanzarla", pero cuando está rodando es como ir en un autobús. Si queremos apretar las piernas y coger más velocidad, la bici sigue sin moverse y parece que el suelo está asfaltado.
¿Qué hay de cierto en la facilidad de pasar baches y obstáculos? Para tratar de aislar lo mejor posible el efecto de las 29" elegimos un obstáculo simple y reproducible: el bordillo de una acera. Damos pedales, nos enfilamos de frente al bordillo, agarramos el manillar fuerte sin tirar de él y... ¡hop! ¡arriba!. Resulta sorprendente. Como pronostica la teoría, el bordillo parece encogerse.
Vale. La bici aprueba con nota las pruebas "de salón". Ahora le toca demostrar cómo se comporta en el monte. En un recorrido real comienzan a aparecer las primeras limitaciones. La primera de ellas, no achacable directamente a la medida de las ruedas (o sí, por la limitación de tamaño que impone) es que los 80 cm de la Reba se quedan bastante cortos. En seguida se hacen topes, y si metemos más presión para evitarlo, la horquilla se queda poco tragona. Aumentando ligeramente la presión de la cámara negativa (unos 10 psi por encima de la positiva) la cosa mejora, pero no llega al comportamiento de las Reba "de patas cortas".
Subiendo por terrenos con mal firme se agradece la ventaja de las ruedas de 29". Las piedras siguen ahí, pero se pasan mejor y no nos hacen perder ese puntito de inercia que tan necesario se hace en algunos pasos. Eso sí... ese 12% de aumento del desarrollo se nota y más de una vez echamos de menos un piñon más grande. Cuando llegamos arriba y nos lanzamos por un sendero pedregoso y estrecho, la sensación se acentua aún más y la bici pasa con mucha facilidad por encima de los obstáculos del camino.
El peaje que hay que pagar por ello se llama agilidad. La bici no resulta ágil, y las curvas cerradas y los cambios bruscos de dirección no son lo suyo. En un par de curvas tuvimos que apretar fuerte el freno trasero para cruzar la bici y no salirnos de la trazada. Y si te encuentras de repente una piedra gorda en medio, no intentes esquivarla. Confía en las ruedas grandes y la pasarás por encima mejor que si intentas rodearla. No se trata sólo de una cuestión de peso, es una cuestión de inercias, que te obligan a cambiar un poco tu forma de llevar la bici.
En los escalones lentos también suponen una ventaja las ruedas de 29". Lo del menor ángulo de ataque es también aplicable aquí y podemos bajar escalones mayores sin temor a clavar la rueda delantera. Eso sí, recuerda que la altura del pedalier es la misma que en otra bici de ruedas de 26", por lo que podemos dar con los platos en el suelo si no tenemos cuidado con ello.
El resto de los componentes de la bici hacen su trabajo a la perfección. La transmisión, a pesar de la mezcla de marcas, no da ningún problema, aunque quizás el desviador Deore se queda algo corto comparado con el X-9 que lleva detrás.
Las cubiertas Bontrager Jones XR ruedan de maravilla y son bastante cómodas gracias al gran balón que tienen. En cuanto al agarre, no está mal para el poquito taco que muestran, aunque obviamente no responden igual que otros diseños más agresivos. El terreno seco y compacto es su terreno preferido. El barro les sienta bastante mal, los pequeños tacos en seguida se llenan de barro y en poco tiempo nos encontramos rodando con slicks de kilo y medio.
La Gary Fisher X-Caliber y sus ruedas de 29" nos ha sorprendido positivamente. Probablemente, lo mejor que se puede decir de esta bici y en general de las de 29", es que son una opción muy a tener en cuenta. Si quieres una bici ágil, ratonera y nerviosa, que responda instantáneamente a tus piernas y brazos, quedate con las ruedas de 26". Sin embargo, si lo tuyo es rodar rápido y cómodo, o si te gusta meterte en complicaciones y valoras especialmente la estabilidad y facilidad para pasar obstáculos, las ruedas grandes tienen más ventajas que inconvenientes.
Además de pensar si tu próxima bici será doble o rígida, no estaría mal que incluyeses en tu toma de decisiones optar por una bici de ruedas de 26" o de 29". El principal problema, hoy por hoy, es la escasa oferta que hay tanto de bicicletas como sobre todo de componentes adaptados a esta medida.
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Amigosdelciclismo.com/EC
Fotos: EC/JF
Fecha de publicación: Enero 2006
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