|
El cuadro alterna el carbono “a la vista”, en forma de trenzas anchas de este material, con una pintura de un color azul cobalto muy vistoso. Debido a esta combinación, y al no encontrar formas “extrañas” en los tubos, parece en una primera vista como realizado en aluminio. De hecho, ésta fue la pregunta más recurrente durante la prueba por parte de los compañeros de rutas. De cualquier manera, la estética nos parece sobria, pero acertada.
Observando con detenimiento el trabajo de los diseñadores, podemos concluir que, pese a haber logrado un cuadro ligero -no hay más que ver el peso total de la bicicleta, con los componentes elegidos-, no se ha escatimado material a la hora de reforzarlo; así, el cuadro da impresión de rígido. Y un detalle de calidad nos ha cautivado: el tubo del sillín se curva ligeramente para dar asiento al amortiguador, pero, en vez de ser curvo todo el tubo, sale como un apéndice que sirve de apoyo al Fox RP2. Entre este apéndice y el propio tubo queda un espacio suficiente como para servir de abrazadera al desviador delantero, que, de este modo, es superior.
Las ventajas de un desviador de tiro superior son varias: es el sistema más universal, por lo que nos será más sencillo encontrar un posible recambio; es el sistema más “limpio”, por lo que ganamos en duración de componentes y en mantenimiento... Por lo que se ve, los ingenieros de Jamis han preferido introducir el desviador de tiro superior a hacer una única pieza (como, por poner un ejemplo, en la Genius de Scott), lo cual les habría reportado menos trabajo y ahorrado peso, a costa de tener que recurrir a un desviador de tipo balancín (que, por otra parte, es el que montan la práctica totalidad de las bicicletas de doble suspensión).
En cambio, otro detalle no nos agradó tanto: el guiado de los cables que van a la parte posterior se lleva a cabo por el tubo horizontal, pero, al pasar al basculante, realizan una curva muy abierta.
Esto, lejos de ser sólo un problema estético, provoca que con el trabajo de la suspensión se hagan arañazos con facilidad en el tubo de sillín. De hecho, en la foto se puede comprobar la considerable rascadura que apareció en este punto a los dos días de rutas. Solucionarlo fue tan sencillo como colocar una brida (¡vaya invento este!) en el basculante para fijar el cable más arriba de lo que viene de serie; como consecuencia de este cambio, el cable pierde una porción libre y se mueve menos, evitándonos problemas en las restantes salidas. Un detalle pequeño y de fácil solución, pero con malas consecuencias si no se trata a tiempo.
En la misma línea encontramos que las vainas están sólo protegidas con el barniz, apareciendo la fibra a la vista; en la derecha, la única protección para la cadena es una especie de barniz rugoso. Sin embargo, en este caso no ha habido consecuencias reseñables, aguantando el tipo durante toda la prueba sin que tras ésta aparezca signo alguno de daño en este barniz.
Francamente, no sé yo si en mi bicicleta dejaría esta parte a merced de los golpeteos de la cadena, pero hay que reconocer que, de querer mantener la estética tan bonita del carbono con el logo de la marca, esto no traerá consecuencias negativas para el material.
Por cierto, que un problema común a todos los cuadros con esta configuración es la dificultad para acoplarles un bidón. En este caso, para una talla 17, el espacio propuesto por la marca es justito para poner un conjunto convencional. El cuadro trae roscas en la parte externa del tubo diagonal, pero al estar tan expuesta a la suciedad que expele la rueda, parece poco práctico.
<<< Volver
Seguir >>>
Comenta este reportaje en nuestro foro
Amigosdelciclismo.com/JM
Fotos: Fernando Nafís
Fecha de publicación: Enero de 2009
Localización de la prueba: O Carballiño (Ourense)
Equipamiento redactor: Chaqueta Shimano Windflex (82,20 €), Pantalón Shimano Bibthight (51,90 €), Zapatillas Shimano SH-MW80 (170,00 €), Casco MET Veleno (89,95 €).
Distribuidor Jamis en España: Macario Llorente, S.A.
|