| |
Amigosdelciclismo.com
> Material
> Luces
> 3/6

|
Para subidas y llaneos no demasiado técnicos, cualquier luz sirve. Incluso si hay buena luna y noche despejada se puede ir sin ningún tipo de luz. Si no se ha montado de noche, a bote pronto parece increíble, pero el ojo humano se puede adaptar perfectamente a situaciones de poca luz, llegándonos a sorprender en determinados casos. Para este tipo de situación, los 10W que ofrece la óptica "corta" de Cateye es mucho más que suficiente. Y decimos "mucho más", porque el kit de Smart ofrece una corta de sólo 2,4W de la que luego hablaremos. Digamos que con 10W y el haz tan amplio que ofrece el kit, pueden subir hasta tres bicis por una pista ancha, iluminadas solamente con esa luz. Evidentemente eso es un lujo que posteriormente hay que pagar. El kit Cateye es más caro y la batería dura menos. Oficialmente se dice que con las luces cortas la batería prestará servicio durante unas 3 horas. Hemos comprobado una duración aproximada de 2:45 en buenas condiciones.
Pero después de ir cuesta arriba, lo habitual es que venga la cuesta abajo... y para esos menesteres lo mejor es disponer de una segunda óptica bien potente. En estas situaciones es cuando no debemos pensar en duraciones de batería y sí en intentar alumbrar al máximo posible para evitar "catar la dureza del suelo". El conjunto de 10w + 10w es más que suficiente para un MTB digamos... "moderado".
Lo que sí apreciamos es que el conjunto Cateye es más sensible a la descarga parásita (con el kit apagado) que el Smart, lo cual nos fuerza a recargar la batería si pasa demasiado tiempo.
Bajando por pista, se puede hacer todo con el mismo desparpajo que de día. El único límite estará en las curvas y en nuestras ruedas, no en lo que nuestros ojos puedan ver. Las situaciones y las perspectivas cambian radicalmente en la oscuridad, así que es muy recomendable extremar todas las precauciones posibles. Aún así, por pista se puede bajar a unos buenos 40 Km/h sin demasiados problemas. En marcha es relativamente sencillo reubicar las luces con un leve toque, así que nunca habrá problemas de visibilidad o de colocación del haz. En esta situación (cortas + largas) la batería durará mucho menos, pero en la prueba hemos llegado a rodar 1,5 horas con las cortas, más 1 hora con las largas, lo cual puede satisfacer una buena excursión nocturna.
Si la pista deja de ser tal y se complica un poco, aparece el mayor enemigo del BTT nocturno: las sombras. La luz sigue yendo en línea recta, pero una piedra genera una sombra detrás que para nuestro ojo no es más que un agujero negro mientras nada ilumine ese espacio. Lo mismo pasa con los cambios de rasante o los baches. En esta situación la diferencia con una excursión diurna es muy grande y hay que tomar muchas más precauciones. No se puede dejar nada a la improvisación, lo cual no quiere decir que no se pueda bajar por donde se baja de día, pero hay que hacerlo muy despacio y con sumo cuidado. Extrañamente, pese a la situación de riesgo palpable, es muy divertido, así que rápidamente se le toma el gusto. Si se hace en compañía, entonces la cosa puede llegar a ser de lo más excitante.
<<< Volver Seguir >>>
Amigosdelciclismo.com/EC/JF
Fecha de publicación: Marzo 2005
Los redactores visten ropa Fox
|
| |
|