[Comentarios: 5 - Valoración media: 5,0]
Nada más sentarte en la Dune tienes la sensación de ir ligeramente erguido y notas algo próxima la potencia y el manillar. Esto la diferencia de las Factor y Foxy, que tienen el tubo horizontal ligeramente más largo y equipan potencias de mayor longitud.
Por lo tanto, el puesto de conducción es relajado a lo que colabora un anchísimo manillar personalizado con logos de Mondraker. Sus 74 centímetros, al más puro estilo DH, dan una enorme amplitud al puesto de mando y una gran limpieza, incrementada por el hecho de que el pulsador Sram X9 para el cambio de coronas está montado sobre un MatchMaker engarzado en la abrazadera del mando remoto de la tija telescópica RockShox Reverb, ofeciendo una estética muy limpia y despejada del manillar, a la vez que permite aligerar unos gramos.
Haciendo maridaje con el manillar nos encontramos una llamativa y también personalizada potencia Mondraker Decline de 60 mm de longitud.
Las manetas de los frenos Fórmula Rx, accionables con un solo dedo, están perfectamente dispuestas para obtener fácil acceso y modular la frenada con un tacto impecable.
Por su parte, el mando remoto de la tija telescópica RockShox Reverb se muestra muy ergonómico.
Un correcto ajuste en la presión del amortiguador es fundamental para aprovechar en su plenitud las ventajas del sistema Zero. Mondraker recomienda un sag (prehundimiento en parado) de entre un 30 y un 35%. Todo ello lo realizamos “a ojo” (la caja donde está albergado el Fox RP23 Adaptative Logic no facilita esta operación), con el selector en posición de abierto. Nada más sentarte da la sensación de haberte pasado de sag, porque la bici parece hundirse notablemente. Esto hace prever que la suspensión va a ser muy susceptible de “contaminarse”, pero no es así. Ahí está el sistema Zero para cambiarte el chip. Incluso con la posición abierta no se aprecia balanceo en un pedaleo fluido, especialmente en plato grande. Eso sí, si nos ponemos en pie sobre la bicicleta la cosa cambia drásticamente: notamos hundimiento a cada pedalada.
Durante la mayor parte del tiempo que hemos tenido a prueba la DUNE, nos hemos decantado por utilizar el amortiguador en Propedal con la posición 0 abierta al máximo para cualquier tipo de descenso, conjugándola con la posición firme para subidas, llanos y tramos trialeros en ascenso o llano. Ya que la posición Propedal 2 es muy similar a la posición firme, y la posición 1 no nos daba esa sensación tan tragona de la posición 0, que particularmente nos ha entusiasmado y tan buenos tramos nos ha hecho disfrutar, (por supuesto que esto va en estilos de pilotaje y gustos). El Fox que disfruta del recubrimiento Kashima, está ahí para ajustarse a las sensaciones que más vayan con tu estilo de conducción. En Amigosdelciclismo.com hemos apostado por el todo o la nada: la posición firme, que no se trata de un bloqueo del amortiguador al uso, se muestra sensible al absorber cualquier irregularidad y firme en la pedalada,
aunque esta sea enérgica, siempre que nuestro pedaleo lo realicemos sentados. Pedaleando en trialeras pedregosas se comporta ejemplarmente, manteniendo la tracción de la rueda trasera y aprovechando la fuerza que le trasmitimos desde las bielas sin hacer extraños, hundimientos raros, tirones de cadena ni nada por el estilo. En su posición abierto total muestra un comportamiento lineal, que hace tomar cada vez mayor confianza en las bajadas. No te importará, incluso desearás, que la pendiente se acentúe hasta porcentajes alarmantes. El sistema Zero facilita que la Dune se pegue como una lapa al terreno. El amortiguador sólo muestra debilidad a la hora de enfrentarte a un cortado con recepción en plano, ahí puedes hacer topes en la suspensión si pasas de cierto límite. Aún así, la recepción que ofrece es muy noble, sin extraños. Si vas a pegarte una jornada de saltos y cortados, la bici responderá, pero recomendamos reduzcas el sag a un 20% y así evitas hacer topes, a costa de perder sensibilidad en el resto de tramos.
Observamos buena rigidez en la parte trasera gracias a la rueda Easton Haven con eje QR de Marzzochi de 12X135.
Hablando de las ruedas, las Easton Haven han dado un excelente resultado en tramos descarnados y muy pedregosos, aguantando impasibles el duro trato al que han sido sometidas durante el periodo de esta prueba. Se trata de unas potentes ruedas de 24 radios de doble espesor lacados en negro, llamativo y potente buje que gira de manera sobresaliente, llantas de 26 mm y tubeless UST, para las que el fabricante declara un peso de 1650 gramos (la pareja).