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En la parte trasera nos encontramos con un amortiguador Fox Float RP2 High Volume, encuadrado en las últimas tendencias de construcción. Se trata de un amortiguador de aire y aceite con dos posiciones: abierto y propedal, con control de precarga de aire y rebote. Tiene 9 clics de control de rebote, muy efectivos. El punto medio es un rebote intermedio, muy bien conseguido. No dispone de bloqueo. El año pasado este modelo de bicicleta equipaba un Rock Shox Ario 2.2, esta temporada Mondraker nos ha sorprendido con la incorporación de nada menos que un Fox, y de los nuevos, para "gestionar" la suspensión trasera. El modelo elegido no cuenta con bloqueo, como el Ario, pero nos aporta a cambio una plataforma de pedaleo cuyo objetivo es evitar vaivenes no deseados al pedalear, sin por ello perder capacidad de absorción de baches. El amortiguador es una maravilla, y podríamos decir que es el componente de mejor calidad de toda la bicicleta. Además, el hecho de ser la versión HV, con una cámara de aire mayor, aporta un tacto impresionante para una bicicleta de esta gama. Tengamos en cuenta que se ha incrementado también la medida del amortiguador,
pasando de 165mm a 190mm, y se ha modificado también el punto de llegada del amortiguador al cuadro de la bicicleta, más cerca ahora del eje de pedalier.
Mondraker ha realizado unos cuantos cambios en la cinemática del sistema de suspensión trasera. Las siglas LSR 2.4:1 que aparecen serigrafiadas en el cuadro hacen referencia a Low Suspension Ratio (ratio de actuación bajo), concretamente, cada centímetro que se mueve el amortiguador equivale a 2,4 cm de desplazamiento vertical de la rueda trasera. Cuanto menor es este ratio mayor es la "calidad" de la amortiguación y permite un rango de ajuste superior en las regulaciones del amortiguador, y por tanto una mejor respuesta en la compresión y en la extensión.
Este ratio unido al carácter lineal del nuevo amortiguador Fox con cámara de aire de mayor volumen, nos da como resultado 120 milímetros muy aprovechables, que en marcha parecen algo más. Jugando con la presión de aire en el amortiguador y disponiendo de una posición completamente abierta muy sensible, y un propedal que podemos hacer bastante firme si aumentamos la presión, nos encontramos ante una suspensión trasera muy satisfactoria y versátil.
Su linealidad hace además que se comporte muy bien en baches de entidad. Como decimos, creemos que aquí está lo mejor de esta bicicleta y es interesante remarcar que nos encontramos ante la última tecnología de los amortiguadores Fox puesta en una bicicleta de primer precio.
En la parte delantera, Rock Shox se encarga de la tarea con su modelo Recon 335 SA. Se trata de una horquilla de aire y aceite, de 120 mm de recorrido y barras de 32 mm, que dispone de control de precarga (con mayor o menor presión de aire a través de una válvula situada en la parte izquierda), rebote (regulable con un dial situado en la parte inferior de la botella derecha) y bloqueo (palanca azul en la pata derecha). Por su parte, el control de rebote no es de clics como el amortiguador, pero también es muy efectivo e intuitivo.
Disponer de bloqueo en la suspensión delantera es una importante ventaja, ya que nos permitirá afrontar subidas por terreno liso o asfalto, en las que al ponernos de pie solemos perder mucha fuerza con el vaivén de la horquilla.
En nuestra unidad hemos tenido un problema con dicho bloqueo, ya que en una subida de pie dejó de funcionar por sorpresa, hundiéndose además la horquilla hasta el fondo. Un problema de la palanca ha resultado ser la causa, pero parece ser sólo un defecto de la unidad probada.
Salvo esta incidencia, la horquilla se muestra bastante sensible en pequeñas rugosidades, haciéndose más progresiva a medida que se hunde, y el control de rebote, que funciona muy bien, nos permite adaptar el funcionamiento de la misma a nuestros gustos particulares. Aunque es algo más pesada que otros modelos del mercado, tiene una muy buena relación calidad-precio y además encaja de maravilla en la estética de la bicicleta gracias a su color blanco. No busques en ella una horquilla para "hacer el bestia", pero si el uso que le vas a dar es "normal", te resultará satisfactoria, aun sin estar a la altura de la suspensión trasera.
La transmisión se encomienda por entero a Sram, salvo desviador y bielas-platos. A los mandos están los pulsadores X-5, que gobiernan un cambio trasero X-7 y un desviador delantero Shimano Deore. La cadena es una Sram PC-951 y el piñón un PG-950 de relación 11-32 de la misma marca. El tacto de los pulsadores es algo indefinido y no es fácil encontrar el ajuste para que el cambio sea totalmente nítido. En todo caso ya sabemos que Sram se caracteriza por un tacto más "tosco" que Shimano, aunque algo más efectivo y menos propenso a desajustes. De cualquier forma, se trata de una transmisión correcta para una bicicleta de esta gama, que puedes mejorar a medida que toque renovar componentes, lo primero seguramente piñones y cadena, y de paso aligerar unos "gramillos".
Las bielas son unas Truvativ Blaze 3.0 de 44/32/22, que sin ser unas tope de gama ni caracterizarse por una rigidez extraordinaria, cumplen bien con su función.
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Amigosdelciclismo.com/JG
Localización: La Flecha y Cahenes (Salamanca)
Fecha de publicación: Julio de 2009
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