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Amigosdelciclismo.com
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> Cannondale Scalpel 1
> 3/5

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Por mucho que nos guste admirar esta bici (es de esas que te incitan a pasar el tiempo muerto mirándolas), lo bueno comienza cuando nos ponemos el casco, el culote y las zapatillas, y salimos al monte con ella.
La primera sensación es que es una bici grande para su talla. La geometría de la bici nos obliga a agacharnos y estirar los brazos. La posición que tenemos que adoptar en esta bici no es fortuita, sino bien pensada para lo que es la bici: estamos ante una bici “de carreras”, de apretar los dientes y dar pedales con furia, de sacrificar el confort por la eficiencia. La bici incita a ponerse de pie y a ir muy rápido. La cabeza te dice que puedes correr más, hasta que las piernas te demuestran que son ellas las que ponen el límite y no la bici.
Esta posición y los ángulos de dirección y sillín hacen que sea una bici ágil y nerviosa, más de lo que parece por su aparente tamaño. Obliga a ir muy atento, a ser rápido y anticipar, pero a cambio tenemos una bici que va por donde la mandemos. Al llevar más peso sobre la rueda delantera, se favorece la capacidad de giro de la misma. Tenemos que confiar en la horquilla, en la adherencia de la rueda, agarrar el manillar con fuerza, girarlo con decisión, y la bici se mete en curvas que parecía imposible trazar. A cambio, el menor peso de la rueda trasera hace que sea más fácil de bloquear en una frenada, aunque gracias a lo dosificables que son los frenos XTR suele ser bastante fácil de controlar.
El comportamiento de la horquilla es impecable. A pesar de su “cojera”, la única pata tiene una rigidez sorprendente. Como ya os hemos comentado, nosotros la dejamos un poco por debajo de la presión recomendada, con lo que la capacidad de absorción de pequeños baches es muy buena. Aun así, es difícil llegar a hacer tope, salvo que alguien se dedique a hacer saltos o caídas para los que no está pensada esta bici.
Por ponerle un “pero” a la Lefty, hay que decir que el mando del bloqueo resulta excesivamente duro para poderlo accionar con rapidez. Su posición es cómoda, pues queda muy cerca de la mano izquierda y la palanca es grande, pero al estar duro se tarda demasiado en bloquear o desbloquear, obligándonos a tener la mano fuera del manillar más tiempo del que en muchas veces sería deseable.
La suspensión trasera, como ya estamos acostumbrados con los últimos modelos de amortiguadores, cambia radicalmente según los ajustes del mismo. La existencia de la posición de bloqueo en el modelo especial de Fox es, desde nuestro punto de vista, un acierto para este tipo de bici. Con la trasera bloqueada podemos aprovechar hasta el último vatio de nuestra pedalada. Aunque en un uso más “de todos los días”, la posición del ProPedal activado es la que mejor compromiso da entre eficiencia del pedaleo y absorción de irregularidades del terreno.
La posición del ProPedal abierto sólo tiene sentido en el caso de que se busque la máxima comodidad y absorción, aun a costa de un ligero bamboleo con el pedaleo. A la palanca del ProPedal le ocurre lo contrario que a la de la horquilla: es fácil y suave de accionar, aunque en este caso unos clicks más nítidos se agradecerían sobre todo cuando intentamos manejar la pequeña palanquita con guantes de invierno.
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Fotos: Amigosdelciclismo.com/JF
Equipamiento redactor: Zapatillas Adidas adiStar XC Race, guantes Fox Unabomber, maillot y culotte Cannondale Vredestein, casco Giro Hex.
Fecha de publicación: Febrero de 2007
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