Tras el parón provocado por la disputa de la Escalada al Pico de Las Nieves, el viernes retornaba la Vuelta, con la celebración de la 5ª etapa, denominada Telde Lomo Magullo, con un recorrido rompepiernas que alternaba los tramos llanos con desniveles pronunciados y que se hizo más dura de lo esperado por el viento que sopló en contra durante varios tramos del recorrido.
La etapa de 95 Km, calificada como de alta dificultad, con porcentajes máximos del 12%, comenzó como siempre en Maspalomas. Un total de 267 cicloturistas estaban en la partida. Un pelotón agrupado transitaba por las localidades de Vecindario, Carrizal y Ojos de Garza antes de llegar a Telde y dirigirse hacia el barrio teldense de Lomo Magullo, sin duda la zona más dura de la etapa. Las primeras rampas importantes de la jornada provocaron el fraccionamiento del grupo, realizándose un reagrupamiento al final de la ascensión. Tras el duro ascenso, llegó un descenso vertiginoso hasta la Plaza de San Juan de Telde, donde estaba situado el control de avituallamiento.
Bajo un marco espectacular presidido por la Iglesia de San Juan Bautista, los cicloturistas aprovecharon para reponer fuerzas. Por su parte, la organización utilizó el receso para entregar una vez más diferentes maillots a algunos de los componentes de este pelotón cicloturista. En esta quinta etapa se distinguió con maillot acreditativo de “Novato del año” al cicloturista Paco Cantó de Alicante y al corredor de León Francisco José Serrano, por su fidelidad con la Vuelta. Los maillots fueron impuestos por José Suárez Martel, concejal de Deportes de la Ciudad de Telde y Osvaldo Menéndez, jefe de prensa de Vuelta Ciclista a España y de los Campeonatos del Mundo de Ciclismo 2005.
Tras el parón en Telde, los cicloturistas continuaron recorrido, a un ritmo muy vivo favorecido por el viento a favor. Tras el paso por el Aeropuerto, Carrizal y Vecindario se llegaba a Maspalomas, punto final esta 5ª etapa
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Y para despedir, la clásica subida a Guayadeque
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El sábado se ponía el punto final a la Vuelta con la disputa de la etapa Agüimes – Guayadeque, “Memorial Antonio Martín”, de 75 Km con un porcentaje máximo del 16% , y calificada de muy alta dificultad, jornada ya tradicional en la vuelta.
Un total de 275 cicloturistas tomaron la salida en Maspalomas en dirección a Agüimes. El pelotón permaneció compacto hasta llegar a las primeras rampas del Alto de las Crucitas, donde cada uno decidió subir al ritmo que más le convenía, lo que provoco el fraccionamiento del grupo.
Una vez en Agüimes, se hizo un mínimo parón para reagrupar a los ciclistas, ya que el trayecto desde la salida de Agüimes y hasta el Alto de Guayadeque se realizó de forma abierta, siendo el primer hombre y la primera mujer en llegar los vencedores del Memorial Antonio Martín y por tanto acreedores de un maillot conmemorativo.
El primero en llegar al Alto de Guayadeque fue el checo Radek Krummer, mientras que la chilena María Cristina Valdivieso se llevó el maillot de mejor escaladora.
Tras un ligero descanso para reponer líquidos, se hizo la ya tradicional foto de grupo junto al monolito dedicado al ciclista Antonio Martín.
Después de este receso en el Alto de Guayadeque, los cicloturistas continuaron la marcha hasta Agüimes, donde se celebró un asadero en el que estuvieron participantes y acompañantes.
Allí pudieron disfrutar de productos típicos canarios en un ambiente de cordialidad, todo ello animado por el grupo de música tradicional canaria Parranda del Sureste. En este punto se aprovecho para imponer los maillots a los mejores escaladores de la jornada. Impuso las prendas el Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Agüimes Salvador Ruano. Tras el enyesque (término canario que viene a significar fiesta), continuó la etapa hasta Maspalomas, siguiendo el mismo recorrido que en la ida.
Así, con buen ambiente, se decía adiós a una nueva edición de la Vuelta Cicloturista Internacional Maspalomas – Gran Canaria.