La primera de las etapas de esta Volta 2008 se puede clasificar como fácil
y para todos los públicos. Su recorrido no es muy exigente ni física
ni técnicamente, aunque cualquiera que la quiera realizar debe estar
acostumbrado a rutas de unos 40 km y 700 m de desnivel acumulado. Ello
hace que tomen parte gran cantidad de participantes, incluso aquellos que
no van a realizar otras etapas.
La salida se sitúa para esta primera etapa en el Passeig de S'es Fonts, donde poco a poco va acudiendo la gente, hasta totalizar los 735 que tomaron la salida. Junto con los acompañantes y curiosos turistas de Sant
Antoni, hacen que la zona de salida presente un gran ambiente, amenizado
por Juanjo, el "speaker" oficial de la Volta, que va cantando
el recorrido que se realizará, los ciclistas "famosos"
invitados que tomaran la salida y animando a que la gente pase el control
de firmas. Si nunca has acudido a una prueba de este estilo, quedarás
sorprendido del ambiente ya que te dará la sensación que
vas a correr una etapa del Tour.
Poco a poco la gente se va colocando en la salida después de plasmar
el autógrafo en el control de firmas, siguiendo un "riguroso"
orden de "donde me plazca", exceptuando los invitados que se
sitúan en primera fila. En esta ocasión, los ciclistas invitados
eran Ruth Moll, Rocío Garmonal, Carlos Coloma y Santi Blanco. Una vez preparados, se realiza la inaguración oficial
protocolaria, con corte de cintas, entrega de maillots especiales a los
invitados y al y a la ciclista más mayor y más joven. Fotos
oficiales y se prepara la salida.
La salida se realiza neutralizada a través del paseo de Sant Antoni
y se toma dirección Es Regeró. Al principio se circula por
carreteras locales asfaltadas, se va ganando poco a poco algo de altura,
muy suavemente, para poder calentar las piernas. Antes de llegar al km
6, el pelotón montañero hace por fin honor a su nombre y abandona
el asfalto para subir a la única dificultad física del día,
la Serra de Sa Murta. Primeramente tras una corta subida se llega al Coll
des Rossellons, pero todavía queda la subida más fuerte hasta coronar
la cresta de la Serra de Sa Murta, a una altura 387 m sobre el nivel
del mar. Este es un punto perfecto para divisar ambas costas de la isla,
al noroeste la bahía de Sant Antoni, y al sureste la de Eivissa. Después
de bajar unos metros se llegaba al primer avituallamiento del día, sobre
el km 10 donde se podia reponer fuerzas con unas estupendas vistas de
la bahía de Eivissa.
Lo peor del día (o mejor, según se mire) había terminado, desde aquí
hasta la ciudad de Eivissa es casi todo cuesta abajo,
exceptuando un repecho que había que superar al pasar Ca les Animes. Después
de superar el repecho, entramos a Eivissa por el cementerio nuevo donde
nos reencontramos con el asfalto.
En este punto se forman varios grupos según el orden en el que
van llegando para realizar la entrada a Eivissa, ya que el tráfico es
denso y el pelotón de ciclistas es grande. Así que a medida que
van llegando ciclistas, se forman grupos que escoltados entran en la población,
para dirigirse a Dalt Vila, la parte histórica, donde se sitúa
el segundo avituallamiento y el punto de reagrupación. Aquí, los
primeros grupos visitan el castillo y la catedral mientras se espera al
resto del pelotón.
Una vez reagrupados todos los grupos al pie del castillo, de nuevo nos
ponemos en marcha de vuelta a Sant Antoni, ahora sin grandes desniveles.
Salimos de Eivissa en dirección a Sa Creu des Magres, donde abandonamos
el asfalto de nuevo para dirigirnos hacia Sant Rafel, pasando por su ermita.
Esta es la máxima altura del trayecto de vuelta a Sant Antoni,
a unos 125 m sobre el nivel del mar. Desde este punto, pasando por pistas,
sendas y carreteras locales siempre con tendencia a perder esos 125 metros
de altura, nos dirigimos a la meta, en el mismo lugar que la salida. Todos
los participantes llegaron a este punto entre las 4 y las 5 de la tarde.
Después de la etapa, tentempié y al hotel. El resto del
día se puede dedicar a hacer turismo y si quedan ganas, por la noche se
celebra la típica ruta nocturna que algunos años se realiza en
la volta a Ibiza. Se trata de una ruta corta de unos 20 km alrededor de
Sant Antoni, que empieza a las 9 de la noche y en la que tomaron la salida
unos 200 ciclistas, evidentemente todos equipados con luces, que eran
obligatorias para todos los participantes. Las vistas nocturnas que se
observan desde esta ruta no tienen desperdicio.