|
13/02/2010 - Redacción / JG
El holandés Mol, un desconocido, triunfa en el Tour de Qatar
[Comentarios: 0]
El Tour de Qatar, curiosa carrera por etapas, colocada siempre a principios de la temporada ciclista, acaba de registrar con no poca sorpresa la victoria del corredor Wouters Mol. Aunque son fechas muy tempranas para lanzar las campanas al vuelo por la gesta de este holandés de 27 años.
Por otra parte, para redondear esta fiesta rutera que ha durado seis días, anotamos una segunda sorpresa en torno al belga Geert Steurs, que se ha llevado el segundo puesto en esa contienda que ha tenido lugar en un Emirato de Oriente Medio, ubicado en una pequeña península perteneciente al Golfo Pérsico, colindante con Arabia Saudita.
La gran desilusión la acaparó el belga Tom Boonen, que tan sólo fue tercero en la clasificación final y que antes de salir tenía todas las de ganar, pues no en vano se había adjudicado tan singular prueba en los años 2006-08-09, teniendo en cuenta, dicho sea de paso, que esta competición tiene tan sólo nueve ediciones de vida. Boonen, que tenía la sartén por el mango gracias a sus dotes de velocista, le cupo el consuelo de vencer en un par de etapas, la tercera y la quinta. El italiano Francesco Cicchi, no quiso ser menos, ganado otras dos, la cuarta y la última, la de la apoteosis, que suele pesar un poco más en la balanza de los éxitos. La carrera, no es de extrañar, celebrada en un país del todo exótico, no tuvo obstáculos, ninguna montaña que obligara a algo, porque aquel continente es prácticamente casi llano pero que, en cambio, encierra una gran riqueza en su subsuelo, léase petróleo y gas natural, dos ingredientes que dan muchos dólares y que hacen bailar a cualquiera.
La clave de la carrera tuvo lugar, un tanto inesperadamente, en el curso de la segunda etapa, que finalizaba en la Fundación Qatar, un rincón suntuoso, en donde precisamente, Mol y Steurs, tras pedalear en solitario durante 145 kilómetros entre arenas y algún que otro oasis, conquistaron los dos primeros puestos y una ventaja lo suficiente substancial para conservar sus puestos en la general hasta el final. Constituye anécdota el decir que en aquella jornada la etapa se inició en un punto geográfico denominado “Camellódromo”, lugar en donde se suelen celebrar carreras de camellos como su mismo nombre indica, un pasatiempo que fascina y hasta sugestiona a sus moradores.
La participación española fue ínfima, un concurrente: Juan Antonio Flecha, que no se lo tomó muy en serio como tantos otros. Se estrenaba en su nuevo equipo denominado Team Saxo Bank, cuya nomenclatura parece más a un conjunto musical. Se clasificó en el 108º lugar, a casi veinte minutos del primero. Detrás de él, quedaron doce ciclistas más, anónimos todos.
Entre los que participaron cabe indicar los nombres del suizo Cancellara, el alemán Haussler, el estadounidense Farrar, el italiano Pozzato y el belga Gilbert. Mucho postín y porte, pero ellos, todos ellos, se limitaron casi a pasear con un buen sol y una buena brisa sobre sus cabezas. En estos albores de temporada no se podía exigir más de sus piernas. Tiempo habrá para sufrir y para triunfar. El gran ausente fue el británico Mark Cavendish, por lesión. Con él, no lo dudamos, la emoción hubiera subido muchos enteros. No hay nadie, por el momento, que sea más veloz que él en una llegada en grupo.
Gerardo Fuster de Carulla.
© Amigosdelciclismo.com
Publicidad:
|
Añadir un comentario
|
Importante:
Por favor, usa un lenguaje apropiado. Todos los comentarios son revisados y pueden ser borrados si se consideran inoportunos u ofensivos.
El autor de los comentarios es el único responsable de los mismos y si fuera necesario se avisará a las autoridades competentes. Tu dirección IP será almacenada pero no será publicada.
|
|
|

|
|