Scicon es una empresa italiana especializada en la fabricación de bolsas técnicas. Detrás de una denominación tan genérica se esconde un catálogo que, tras 32 años de experiencia, reune mucho más que las sencillas bolsas de sillín que tan populares hicieron a la marca a mediados de los 90 gracias a su ingenioso sistema de fijación.
La Aerocomfort 2.0 TSA del fabricante italiano Scicon es la versión actualizada de la bolsa portabicicletas más famosa del mundo, la AeroComfort Plus, que ha sido utilizada por los equipos de ciclismo profesional a lo largo de más de 30 años. Moser, Indurain, Ullrich, Zabel, Armstrong y Contador son algunos de los ciclistas más importantes que la han usado. En 2011, equipos como Liquigas, Saxo Bank, Astana, Leopard Trek y la Federación de Ciclismo de Italia utilizaron también la AeroComfort Plus como su portabicis oficial.
Su nombre, Aerocomfort, hace mención a la posibilidad de servir de alojamiento para nuestra bicicleta durante los viajes en avión. Es una bolsa semirrígida o, como la denominan en la propia marca, blanda con antishock. Esta configuración parece la idónea, pues está a medio camino entre las bolsas rígidas, más pesadas, caras y difíciles de almacenar, y las bolsas blandas, ligeras y baratas, pero que ofrecen un nivel de protección muy bajo.
Así, si tu intención es viajar ocasionalmente en avión, quizás aprecies las ventajas de esta bolsa que, además, resulta ligera (7,7 Kg) y bastante más económica que las rígidas, además de mucho más flexible y, por ello, fácil de guardar cuando no está en uso.
¿Qué es esto de bolsa semirrígida?: el material en que está construida la práctica totalidad de la bolsa es nylon 840, esto es, una fibra sintética con una relación peso/resistencia muy alta. Todo menos la base, para la que se recurre a un material anti-ruptura e impermeable que ayuda a conservar la bicicleta en perfectas condiciones. Hasta aquí tenemos una bolsa flexible clásica.
La novedad reside en la adopción de un chasis interior metálico (firmemente fijado a la lona mediante velcros), el ABF o Antishock Bike Frame, que asegura de manera rotunda la bicicleta por ambos ejes. Para ello, con la bolsa se suministra un juego de cierres rápidos, que podemos dejar colocados en el chasis.
La longitud de este chasis es ajustable, de manera que podamos fijar cuadros de hasta 62 cm, tanto de montaña como de carretera. Este chasis tubular protege la bolsa y, por tanto, a la bicicleta, de golpes e impactos, y se puede extraer para lavar la bolsa o almacenarla con mayor facilidad.
El anclaje del eje trasero cuenta además con un arco metálico que se coloca en la parte derecha del eje y que tiene la misión de proteger el cambio y la patilla de golpes laterales.
Una vez colocada la bicicleta en el chasis se
asegura mediante un sistema de correas ajustables denominado por la marca ISS (de Inside Stabilizer System, o sistema estabilizador interior), ingeniosamente colocadas para garantizar su total fijación. La correa posterior cuenta con una funda de sillín para mejor ajuste a esta parte.
Con la bolsa se suministran unos cilindros de espuma que nos van a evitar que las correas se anclen directamente en el cuadro o manillar, cuidando con un mimo máximo nuestro material.
Por su parte, las ruedas van alojadas en unos compartimentos laterales cerrados por cremalleras dobles y que cuentan con paredes acolchadas, de modo que se protege tanto a las ruedas como al cuadro de éstas. Por supuesto, el acceso a estos compartimentos es desde el interior de la bolsa. Su zona central externa se refuerza con escudos laterales, que tienen como misión proteger a la bolsa y, por añadidura, a la bici, de roces y golpes con el suelo, a la vez que evitan dañar los bujes.
Esto en cuanto a la estructura; pero la descripción de la Aerocomfort no se acaba aquí: en su base, la bolsa cuenta con cuatro ruedas multidireccionales para trasladar la carga con total comodidad rodando por el suelo. Para ayudar a esa tarea, el exterior cuenta con múltiples fijaciones para anclar dos correas (una corta, para arrastrar la bolsa con la mano, y otra larga, acolchada, para llevarla en bandolera) que hemos de sacar en el momento de la facturación en el aeropuerto.
Ayudas para la correcta distribución de la carga son: un bolsillo interior con cremallera, en el que podemos guardar los cierres rápidos de nuestras ruedas, los pedales (si decidimos sacarlos) y algún objeto pequeño más (como una multillave, por ejemplo); un bolsillo externo, en el que podremos guardar las correas y el candado TSA administrado con la bolsa, con cierre de combinación y aprobado por la aduana de EEUU; y, por fin, una bolsa de nylon más flexible, con la que podremos envolver
otros objetos como zapatillas o casco y dejarlos dentro de la bolsa, evitando que golpeen con el cuadro y lo dañen.
Por último, y casi imprescindible en una bolsa con aspiraciones para servir en el transporte aéreo, la Aerocomfort cuenta con un compartimento externo muy bien terminado en el que podemos apuntar nuestros datos personales, de modo que podamos identificar nuestra bicicleta en caso de pérdida.
Estéticamente, la figura de la Scicon evoca la silueta de una bicicleta, siendo más ancha en la parte anterior que en la posterior. Esto hace pensar que está estudiada para amoldarse a la carga, ya sea una MTB o una máquina de carretera. De hecho, según las especificaciones de la propia marca, la Aerocomfort 2.0 es compatible con bicicletas de carretera, triatlón y montaña (siempre que no sean de llanta 29”). Y también según la información de la marca, tan sólo es necesario desmontar las ruedas.
Conocida la teoría, nos ponemos con el montaje: a pesar de la aparente complicación, lo cierto es que la bolsa se puede dejar lista para facturar en menos de 5 minutos. Y es que con una bicicleta de carretera no hay ningún problema: se sacan las ruedas y se meten en sus compartimentos, se ancla el cuadro al chasis y se fija con las correas. ¡Listo! En cambio,
con la mtb hemos tenido algún problema más: uno de los pedales contacta con la rueda de su lado (más anchas que sus homólogas para asfalto), por lo que optamos por sacarlo; pero además, el cambio de nuestra MTB (un SRAM, para más señas) no permitió colocar el arco protector, debido a la peculiar entrada del cable en el desviador posterior. También resultó problemático acoplarlo al cuadro, dada la disposición de los tirantes, muy sobresalientes a las punteras. Por último, nos encontramos que con el manillar de 66 cm de ancho (una medida nada extraordinaria últimamente) resulta literalmente imposible cerrar las cremalleras; por tanto, hemos tenido que sacar los tornillos de la tapa de la potencia y dejar caer el manillar a un lateral de la bicicleta. Nada complicado, pero supone realizar una maniobra más.
En tallas grandes posiblemente sea necesario (y siempre recomendable) bajar ligeramente el sillín, aunque en nuestro caso quede un espacio holgado para cerrar las cremalleras que, no lo hemos mencionado, son dobles (podemos abrir en ambos sentidos a la vez) y disponen de un arco para poder introducir el candado y bloquearlas.
Una vez cerrada, lo cierto es que manipular la Aerocomfort 2.0 es una gozada: sus ruedas permiten un desplazamiento sencillo en firmes lisos, mientras que la bandolera nos ayuda a afrontar tramos de escaleras. Llegados a nuestro destino, podemos
dejar la bicicleta con total tranquilidad, pues está perfectamente protegida tanto si la vamos a facturar en un vuelo como si la metemos en el maletero de un autobús o en el interior de un automóvil con el resto del equipaje alrededor.
Eso sí, el material endeble en el que está construída la bolsa tiende a caerse en las esquinas, y si la bolsa no está muy “llena”, podemos llegar a notar que arrastra. No es demasiado problema, pues la parte inferior está reforzada, pero se nos puede ensuciar la Aerocomfort, aparte de la incomodidad que supone escuchar el ruído del arrastre de la bolsa en el suelo...
En conclusión, con la Aerocomfort 2.0 disponemos de una bolsa dos en una: por una parte, una lo suficientemente resistente como para afrontar el duro trato aeroportuario, y, por otra, una bolsa flexible para guardarla en un espacio reducido o realizar desplazamientos menos peligrosos. Pero todo ello a casi mitad del precio de una bolsa rígida, y con mayor flexibilidad. Seguro que estabas buscando algo así.
Buenas noches, si alguien puede ayudarme, necesito comprar una maleta en lo posible usada en buenas condiciones para transportar la bicicleta de ruta. vivo en Cali colombia
Valoracion:
oscar cobo trejos - 11/06/2012 3:21:29
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