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16/07/2012 - Redacción / JG
El francés Fedrigo conoce el éxito en la 15ª etapa del Tour. Wiggins, el líder, lo sigue teniendo fácil
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Viendo de antemano el perfil de la decimoquinta etapa del Tour, que llevó a la caravana multicolor de ciclistas a la ciudad de Pau, cualquiera de nosotros se percataba de que iban a ocurrir escaramuzas de poca importancia que no afectarían a la tabla de la clasificación absoluta. Luz verde para algunos corredores de segundo plano y una victoria elaborada con tesón por el corredor francés Pierrick Fedrigo, que conoce nuevamente las mieles del triunfo.
Wiggins sabe bien de sobras lo que lleva entre manos
Afirmamos esto a propósito al comprobar que Fedrigo, al que consideramos un experto en estas lides, ya llevaba en su zurrón dos victorias de etapa conseguidas en el Tour de Francia, en las ciudades de Tarbes (9ª) y de Bagnères-de-Luchon (16ª), señaladas en los años de 2009 y 2010, respectivamente. Por otra parte, dicho sea de paso, se mantiene inamovible en el mando el británico Bradley Wiggins, que prosigue su campaña tutelando la contienda con abierta autoridad y con suma tranquilidad. Viéndole pedalear en el seno del pelotón observamos que se desenvuelve con acusada confianza claramente reflejada en su rostro y en sus actitudes, dando a entender que su puesto de privilegio está sólidamente asegurado hasta el final que nos aguarda en París. Es mucho afirmar, pero creemos sinceramente en nuestro pronóstico, o vaticinio, como se quiera uno expresar.
Fedrigo supo rubricar con resolución su triunfo
De la etapa, la decimosexta, hemos de apuntar que no hubo mucho más en los papeles, la escapada a seis se produjo más o menos a la mitad del recorrido. Fueron protagonistas los franceses Pierrick Fedrigo, Samuel Dumoulin y el incansable Thomas Voeckler, el belga Dries Devenyns, el estadounidense Chistian Vande Velde y el danés Nicki Sorensen. El gran grupo dejó hacer y de ahí se explica que la ventaja fuera ampliándose paulatinamente hasta llegar a una docena de minutos. Ninguno de ellos ofrecía peligro en la clasificación general. En las puertas de Pau, Fedrigo (33 años) lanzó un poderoso ataque al que sólo pudo secundar Vande Velde, que hizo el segundo.
El vencedor en cuestión, que nació en la pequeña población de Marmande, localizada en el departamento de Lot y Garona, se llevó el mejor galardón, la corona del día. Los alrededores de Pau le son muy familiares y no lejos de donde vino él al mundo. Este pequeño pueblo al que hacemos alusión, vive básicamente de la agricultura, explotando con particular pericia la elaboración de tomates y su manipulación, que transforma en otras especialidades del ramo. Cada cual saca partido a las cosas de donde buenamente puede. Es el oportunismo.
La ciudad de Pau tiene su señorío y su importancia histórica
Cabe recalcar para los que se sienten atraídos por los números que la ciudad esplendorosa de Pau ha sido un punto de la geografía francesa visitado por el Tour con relativa frecuencia. Hemos contabilizado nada menos sesenta y cuatro veces que sus habitantes han acogido la llegada de la serpiente multicolor, tal como vulgarmente se la suele denominar. Posee por encima de todo un floreciente castillo, propiedad de los vizcondes de Bearn. Desde sus alturas se domina una magnífica panorámica con la cordillera pirenaica, grisácea, recortada al fondo. Una visita en aquel entorno puede cautivar a cualquiera. Destacan por encima de todo sus torres puntiagudas de color gris oscuro, una pincelada un tanto llamativa. Industrialmente hablando se comercializan los cueros, los vinos y los jamones.
Fue hijo de la aludida ciudad, Enrique IV, rey de Francia y III de Navarra. Había nacido en el año 1553. Pacificó la nación gala dictando leyes muy beneficiosas para el pueblo, llegando a ser, por su postura siempre dialogante, árbitro de Europa. Nos contaron en una ocasión en la que tuvimos la oportunidad de cumplimentar las excelencias majestuosas de Pau, que fue un monarca que se hizo querer. En cierta ocasión llegó a pronunciar una sentencia que decía: “Un pollo en las ollas de todos los campesinos, todos los domingos”. Fue en verdad una frase, un comportamiento, que hizo feliz por su contexto a muchas gentes. Con ella alcanzó mucha popularidad.
También nació en Pau (año 1764), Juan Bautista Bernadotte, Mariscal de Francia, un militar de grandes recursos que se distinguió durante las guerras del Imperio, alcanzando gloria en Austerlitz, Prusia y Polonia, llegando a ser incluso proclamado posteriormente rey de Suecia.
Gerardo Fuster de Carulla es colaborador del portal Amigosdelciclismo.com, autor de varios artículos sobre historia del ciclismo y comentarista de las grandes citas del calendario anual de competición.
© Amigosdelciclismo.com
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