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Después de haber decidido que todo en esta vida no va a ser trabajo, me subí en la Aeroguagua (AIRBUS, en canarión) de Iberia de las 7.05 a.m. con trayecto Gran Canaria / Madrid. En la capital del Reino alquilé un coche y me planté en la Perla de Castilla (Salamanca) donde me esperaban mi @migo el "arrobero" Javier y su esposa. A Javier le conocí en el 97 cuando realicé el Gran Itinerario de la Vía de La Plata con algunos de mis compañeros del Club Cicloturista Gran Canaria. Nos había contactado anteriormente al responder un mensaje que habíamos depositado en el buzón del Ágora de la web de los @migos del ciclismo, contando nuestra intención de hacer esa ruta. Tuvo el detalle de hacernos una visita sobre bici por su "Perla" y acompañarnos en la etapa Salamanca / Zamora. Desde entonces nos une una entrañable amistad / hermandad. Nos ha visitado dos veces en la Isla, nos ayuda y asesora en las publicaciones de nuestras rutas en la web y hemos acabado por hacerle Socio de Honor de nuestro club. Me acogió en esta ocasión en su propia casa, atiborrándome a la vez de las mil y una maravillas gastronómicas que hay por esa bella tierra.
Madrugón, desayuno y salida en coche hacia Aldea del Obispo, donde a las 10 a.m. estaban citados los @migos del ciclismo para la quedada del tercer aniversario. A esa hora llegamos, y.......menos tres grados (sí, eso mismo, lo que escuchan: "tres-grados-bajo-cero"). Se podrán imaginar lo duro que puede ser para un canarión.
Éramos unos veinticinco y pude conocer, y por tanto ponerles rostro, a @migos / listeros tan pródigos en estos menesteres, como son Eduardo Rosario, Nacho Blázquez, Rodrigo Areces y Miguel Ángel Delgado, aparte de otros muchos que al igual que yo son "oyentes". Con MAD ya había contactado vía e-mail anteriormente, no en vano me publicó en el Libro de Rutas de 1999 de Bike a Fondo (si no lo han hecho ya, hacerse con un ejemplar que bien vale la pena) dos rutas por Gran Canaria que le envié. No tuvimos mucha suerte con el clima, ya que aparte del frío (que con ropa y pedaleo se amortigua, al menos eso me decían los demás), no se disipó la niebla hasta primera hora de la tarde. Pero lo importante era pasarlo bien haciendo lo que más nos gusta: pedalear por el campo con amigos (de diferentes zonas en esta ocasión), intercambiar experiencias y charlar de todo un poco. A Francisco (de Melilla) y a mí casi se nos congelan los dedos de los pies y de las manos, a pesar de ser "nórdicos"........si, eso mismo: nór-di-cos......pero del norte de África :). En un momento que tuve que parar a por el pís de rigor, no se pueden imaginar lo que sufrí con los guantes (para mí que eran de boxeo) que me prestó Javier, para bajarme la cremallera de la chamarra y acceder a la "zona noble", pero no era plan de hacerlo con la mano al aire libre. Me dio la sensación de que lo que salía eran cubitos pequeños de hielo, o de que cuando acabara no pudiera desprenderme del suelo.
La ruta es una auténtica pasada: Cruzamos la frontera hispano-lusa. Me sorprendió cómo hablan el español en Portugal, hasta tal punto que los perros nos ladraban en un castellano casi perfecto. Puente estrecho de piedra (sólo para expertos y marchosos kamikazes) sobre el río que hace de frontera natural; Puente romano (bien ancho, para petardos como yo); Tumbas antropomorfas talladas en piedra, al parecer del siglo VI; Una explotación ganadera de avestruces (¡¡ lo juro !!, de verdad, no eran alucinaciones por congelación del cerebro); Amplias manchas forestales de bosque mediterráneo (me explicaron y detallaron Rodrigo y Luis Felipe) donde predominan las encinas, y que no hace muchos siglos se extendía por casi la totalidad de la península Ibérica. Y cómo no, las dos estrellas de la ruta: los tres tostones (cochinillo ibérico frito con papas.....perdón, patatas,ensalada y tarta con la @ y tres velas, regado todo ello con tinto de la tierra) y la visita al espectacular Fuerte de la Concepción en Aldea del Obispo. El Fuerte es una inmensa obra de arquitectura y construcción militar del siglo XVIII, que por si sólo ya merece hacerse dos mil kilómetros en avión, trescientos cincuenta en coche y cuarenta y cinco de bicicleta. Ya de noche (por la oscuridad, que no por la hora), visitamos el museo sobre el Fuerte que hay en el centro del pueblo, donde el maestro de Aldea del Obispo, don José Carretón (experto en la materia) nos amplió, sobre una inmensa maqueta hecha por él mismo, todos los detalles que nos había dado anteriormente in situ. La temperatura había subido cinco grados con respecto a la mañana, o sea que hacía a las 7 de la tarde ...... dos grados ........ ..... pruuuuffffff. No tuve más remedio que hacer lo que me llevaba más de una hora revoloteando por los sesos. Algunos me vieron y callaron (gracias amigos), pero ahora yo quiero confesarlo en publico: me dirigí al bar de la plaza y le pedí a la señora que lo atendía, que me sirviera un ............ coñac. Ya, ya lo sé, que eso para un deportista es fatal, que hay que guardar la compostura y la imagen, etc. etc. Pero en ello me iba casi la vida. Prometo no volver a caer en la tentación (Javier, si se te ocurre ahora, ve y cuenta lo del puro canario que me fumé en el coche de vuelta, para dañar más mi prestigio [:) ). En Enero, según me contó MAD, va a salir la ruta publicada en el número de Bike a Fondo, con el nombre de "La Estrella de Poniente", a la vez que en la web. El Fuerte de la Concepción tiene esa estructura vista desde el aire y está al Oeste. Para mí, la otra "estrella del poniente" ha sido la señora del bar.
Como el vuelo de vuelta a Gran Canaria lo tenía a las 20.30 horas desde Madrid, no se me ocurrió otra parida que decirle a Javier (una semana antes, claro) que me enseñara la ruta de los Amplios Horizontes, publicada en la web y en el Libro de Rutas 1999 de Bike a Fondo (MAD, ya van tres veces que nombro la revista, me las debes).
Ocho de la mañana y estoy ya sobre la bici por las calles de la Perla con mi amigo del alma. Hoy hace mejor clima.... dos grados bajo cero y una niebla más espesa aún que la de ayer. Como decimos por aquí: "¡¡¡ditoseadió!!!" (traduzco: Bendito sea Dios). Esta vez me trinqué las piernas y me aguanté el numerito del pís. Se me helaron las cejas y las pestañas, llegándose a unir la fila de arriba con la de abajo. Hay fotos que lo atestiguan, si mañana cuando vaya a la tienda de revelado no detectan que el interior del carrete está congelado (nota de la redacción: finalmente la foto pudo ser revelada y aquí se puede ver). Igual, si salen, me piden el copyright para hacer calendarios de felicitaciones navideñas, porque deberé de parecerme a Papá Noël. Mi querido amigo Javier hacía intentos por explicarme las vistas que desde allí se divisan en los días normales. Yo me las imaginaba cuando podía oirle, porque las orejas parecían dos congeladores de cuatro estrellas. Nos retiramos pronto y comimos en su casa (junto a Luis Felipe.....¡qué tipo más excepcional!), con una caldera (o algo así) que ponen debajo de las mesas ahí en la península (nota de la redacción: Manolo se refiere a un "brasero"). Aquí las utilizaríamos para asar chuletas supongo. Luego corrí, como el Michael Johnson ese, desde el portal de su casa hasta donde tenía aparcado el coche, para llegar hasta el aeropuerto de Barajas con la calefacción a tope. Cuando escribo este "testamento" sobre papel, para luego al llegar a casa, convertirlo en este mensaje a la List@, estoy a bordo de la Aeroguagua con destino a mi tierra querida. Ando todo el rato cerrando los tubitos dichosos esos que salen del techo de los aviones, con aire ...... frío. Pido a los pasajeros de mi alrededor un poco de comprensión y les cuento que tengo mucho frío, ya que vengo en conexión con un vuelo desde el Polo Norte, pues soy científico especialista en "criptonita" y he estado este fin de semana haciendo un estudio (con Superman, Marlon Brando y Terence Stamp) sobre el impacto medioambiental de esa substancia extraterrestre y su repercusión en el deterioro galopante en la capa de ozono y sobre las posibles consecuencias en la futura reproducción in vitro de los alces, focas y osos polares. Es que si les cuento la verdad me van a tomar por loco y posible secuestrador aéreo.
Eso sí les advierto, como el año próximo la quedada vaya a ser en la misma época y del Estrecho de Gibraltar para arriba, conmigo no .................... dejen de contar. Un fin de semana como este no me lo pierdo por nada. Haré lo de este año, o sea pedirle a Baltasar (el Rey Mago que más se prodiga por estas latitudes, obviamente) el regalo de reyes con un mes y medio de antelación: el permiso de la Capitana - Generala con mando de tropas y armas en mi casa, para ausentarme tres días y poder divertirme de lo lindo con ustedes (aquí no utilizamos el "vosotros", puntualizo), ya que el billete de avión y el coche de alquiler me salen bien apañaitos de precio debido a que soy agente de viajes. Circunstancia esta última que quiero aclarar, por si alguno se cree lo de "científico especialista en criptonita" y me van a bombardear a preguntas sobre dicha materia. Que más de uno "picó" con lo de Indurain y Olano en la List@. Y está por ver si alguno de Madrid hizo lo propio con el que pedía amigos para darse un "revolcón" por la sierra [:). Ahora fuera de bromas, amig@s, si tienen oportunidad no se pierdan la "Quedada del 2000" (qué bien me suena, carajo). Vale la pena, de verdad. Un abrazo para tod@s, Manolo Hernández P.D.: Javier me acaba de llamar a casa a ver qué tal he llegado. Me comenta que por la radio ha escuchado la noticia de que el sábado, la temperatura más baja del país la dió Salamanca con seis grados y medio bajo cero, con una humedad relativa del aire de un cien por cien. Yo por mi parte le comenté que cuando la Aeroguagua aterrizó en Gran Canaria y abrió sus compuertas: 22.05 horas (hora local) y dieciocho grados sobre cero ..... que-lo-se-pan. |
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