El punto de partida del viaje está en el hotel Manoir Bel Air, situado en el pueblo de Saint Dyé sur Loira. El hotel es una antigua mansión, situada en la orilla sur del río Loira, justo a la salida de la localidad. El lugar es precioso y nada más llegar parece que te encuentres en otra época. Cada grupo de integrantes llega por diversos modos a este punto, bien en avión hasta París y luego en tren a Blois, donde la organización te recoge, o bien en tren desde Barcelona o Madrid también a Blois. Otra posibilidad (la escogida por nosotros), ha sido llegar en coche por nuestra cuenta, haciendo el trayecto en dos etapas con noche de camino.
A medida que la gente va llegando, Pablo, el guía de BikeSpain de este viaje, se encarga de ir realizando las presentaciones entre la gente. En este caso, en el viaje íbamos a tomar parte quince personas, entre ellos siete chicos menores de edad. De ellos, un niño de 5 años que realizó todo el trayecto en una bici-tandem, y otro de 7 años realizó todo el trayecto con su bicicleta.
Después de las presentaciones y de acomodarnos en el hotel, donde esta vez pasaríamos dos noches, toca la presentación de las bicicletas. En este caso se trata de bicis Orbea de cicloturismo con ruedas de 29' (modelo Elorrio), con portaquipajes trasero y con una bolsa de manillar, que nos resultaría muy útil para tener a mano los mapas de la ruta y la cámara de fotos. Ajuste de manillar, sillín y prueba de la bici. Todo perfecto, no nos darian ningún problema en todo el viaje.
A las 8:30 (horario francés, cómo no) toca la primera de las "cenas gourmet", que serían fabulosas durante todos los días, degustando los productos típicos de la región francesa: pato y paté presente en casi todas las cenas de una forma u otra. Después a descansar, que mañana ya toca dar pedales.