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Todo un enjambre de niños rodea al nutrido grupo de bikers ante la improvisada salida. El colorido de la indumentaria pone, mientras, una nota de frescura en los ocres y rojos de las tierras calcinadas. Comienza el pedaleo abriendo boca en una etapa de 63 km. La pista atraviesa el llamado Plató o meseta "Arida" -una gran planicie devastada por los tiempos con el telón de fondo del Djebel Masker y del Djebel Ayachi-, para adentrarse entre pueblecillos y encarar el primer puerto, el Tizi N¨Zou.
El grupo marchaba compacto al principio, pero, a medida que empiezan las primeras rampas fuertes, comienzan los primeros demarrajes, configurándose el perfil que sería la tónica del grupo en las siguientes etapas. En un primer plano se encontraban aquéllos participantes que pensaban sacarle el máximo jugo deportivo al raid, disputándose los primeros puestos de la competición, y en un segundo e incluso tercer escalón estarían aquéllos que centran sus esfuerzos en poder realizar su objetivo primordial: la travesía completa del Alto Atlas.
Pero, la cordillera empieza a cubrirse con espectaculares "cúmulos nimbus", preciosas nubes que se elevan al cielo después de rebotar con las montañas, como hermosos pero suficientemente amenazadores "hongos".
De pronto, con una velocidad inusitada, el cielo estalla y las nubes descargan con toda su furia un aluvión de agua. No era esta una lluvia normal, el agua caía literalmente a cubos. Pronto y dada la escasa sujección arbórea y vegetal de esa parte de las montañas, los oueds, ríos y arroyos bajan con fuerza y algunos se desbordan, convirtiendo lo que hasta hacía poco había sido un paraje dulce y amable, en un verdadero "infierno acuático".
Los bikers pedalean como pueden, caen rayos por doquier y los equipos de apoyo de la Organización se emplean como nunca en intentar dar una solución alternativa a la acampada de esta noche. La moto de apoyo con Jesús y Juan C. Nájera (Director Técnico del Raid) realiza innumerables enlaces al objeto de controlar a la numerosa expedición y medir el estado de fuerza de los ciclistas.
Hay que vadear ríos..., Faustino Rodríguez (Director General del Raid), toma la decisión, dadas las circunstancias, de no instalar campamento ante el cariz de los acontecimientos. Faustino busca refugio, no es fácil para más de 70 personas, en el pequeño poblado de Tounfite. Como siempre, la hospitalidad marroquí se pone de manifiesto y tras una pequeña negociación toda la expedición pasará la noche en un bar-salón y en unas habitaciones que, a modo de improvisado hotel, acogerán al grupo. Con la suerte añadida de que el local se asienta sobre un horno de pan.
El frío empieza a pasar factura, y por si fuera poco caen granizos... Inmediatamente se pone en conocimiento del Director Técnico el cambio en la ruta, y parte de la organización se emplea en seguir el desarrollo de la ruta de los ciclistas. Empiezan a llegar los primeros bikers ateridos de frío, aprovechando el calor del horno para reconfortarse. Algunos participantes llegan en un estado lamentable, con síntomas de hipotermia. El médico de la expedición se emplea en la reanimación. Poco a poco van llegando todos/as. Caras de sufrimiento, de cansancio, que tras un mínimo de entrada en calor se reconfortan y sobreponen dada la aventura que se está sucendiendo y dado el espectáculo con el que la naturaleza nos ha querido dar la "bienvenida" a este rincón del Atlas.
Nájera se afana en hacer recuento y... están todos/as.
Es la hora de tomar bebidas calientes y relajarnos mientras esperamos la merecida cena en un día, sin duda, digno de aparecer en la ya veterana historia del Raid Trans Atlas.
Tras la cena, la organización reúne a todos los participantes y expone la situación. Hay dos puntos en el "orden del día". Punto Uno: en estas circunstancias y con las previsiones meteorológicas que tenemos, es imposible seguir el itinerario previsto para cruzar el Alto Atlas. Las próximas dos etapas discurren por cerradas gargantas y vadeando ríos que en estos momentos están crecidos y con serio peligro de avenidas y avalanchas de piedras, que hagan impracticables diferentes pasos de la ruta. Punto Dos: hemos venido a cruzar la cadena del Atlas, esto es el Raid Trans Atlas y la organización va ha hacer todo lo posible para llevar a cabo esta empresa. Para ello, dada su experiencia, buscará los pasos alternativos más seguros y fiables para llevar a buen término el resultado final de la travesía. En este sentido se apela al sentido de aventura de los participantes y espera de todos/as la colaboración necesaria, máxime en estos momentos en los que tendremos que cambiar casi todo el programa e improvisar sobre la marcha. Dicho y hecho, toda la expedición se vuelca con el ofrecimiento de los organizadores y vamos a dormir con buen ánimo.
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Amigosdelciclismo.com/JG
Texto y fotos: Faustino Rodríguez Quintanilla
Fecha de publicación: Noviembre 2005
Agencia oficial: Viajes Alventus
La Organización quiere dar las gracias a todos los participantes y acompañantes en general. También, nuestro especial agradecimiento a entidades y empresas colaboradoras:
HERO, AÑOS LUZ, EUROPEA DE SEGUROS, AMIGOSDELCICLISMO.COM, BUJARKAY, CAMINAR, GRANDES ESPACIOS, BIKE.
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