Un Viaje a Marruecos

Texto: Pere Castellví
Fotografías: Francesc Canyadell, Jesús Núñez y Josep Cascón

Fecha de realización: marzo de 1998
Fecha de publicación: febrero de 2000



Marruecos

Marruecos es una de las regiones africanas más diversas en el aspecto geográfico, social y cultural. Tan solo en zonas muy localizadas del este y del sur de Africa es posible encontrar una diversidad similar.

La ruta nos la propuso Pere Tubau, que conocía bien el Atlas. Había viajado con todo-terreno desde hacía años, nos dejamos aconsejar, variamos algún collado por cuestiones climatológicas y salió esta ruta. La ruta es prohibitiva en verano por el calor, en diciembre y enero me imagino debe haber nieve a 2.700 metros de los puertos que cruzamos. En marzo hacia frío, por la noche el agua del depósito se helaba superficialmente, luego hacia el sur la temperatura era agradable, de verano durante el día. En el valle del Draa, Zagora y más al sur, lo que es propiamente desiertos de arena, el sol parece que te absorbe. Mucho calor y sol picante, en verano debe ser terrible (vital crema protectora factor 30 o más). Hay que decir que todo el resto de la ruta también es desierto pero de piedras, de rocas, de montañas descarnadas, puro paisaje geológico, color rojizo, amarillo, grises, ocres y con amaneceres rosados. Tan solo en los valles donde discurre el agua del deshielo existe el verde, almendros, frutales y mucha vida, pero tan solo a unos 200 m a ambos lados del río, actividad frenética de niños pastores, gente con burrito desplazándose a mercados semanales, camiones cubiertos de gente y de mercancías. Por las noches, cuando estábamos acampados siempre venía alguien a visitarnos, nos tomábamos un té, compartíamos el fuego, gesticulábamos algunas cosas. El Francés es el segundo idioma del país.

Pere, junto con dos chicos marroquís, nos hizo de soporte con un camión 4x4 durante toda la ruta. Cada 25 ó 30 km, o cuando el camino se perdía; en los cruces de pista sin indicaciones y algunas con los nombres de los pueblos en árabe, nos encontrábamos. Cada noche montábamos las tiendas de campaña, excepto cuando pasábamos por alguna zona turística donde había camping y hoteles a buen precio. Vale la pena leer alguna guía turística para hacerse una idea del país. Despertábamos mucha curiosidad a la gente del campo, sobre todo a los críos que no se cansan de pedir y pedir, de charlar, de venderte lagartos, retenerte y enseñarte lo que les han sacado a otros turistas, intentan cambiarte o sacarte unos dirhams por unas fotos. Os aseguro que os van a distraer el viaje los chavales. En algunos pueblos nos tiraron piedras, pero sin mala leche. Nosotros tan solo cargamos con una sola alforja donde llevábamos cuatro cosas, algo de fruta, agua etc. . El resto del equipaje lo llevaba el camión.


La ruta

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Día 5. Final del descenso por las Gorges du Todra

En trazos generales, la ruta discurría de Norte a Sur. Empezaba en el Ksiba en la cara norte del Atlas. La cordillera es muy larga, empieza cerca de la costa atlántica (Pequeño Atlas) y llegan sus estribaciones hasta Túnez, unos 2800 Km de montañas. Digamos que esta cordillera separa el Marruecos Atlántico y Mediterráneo de lo que es el Sahara. Una vez pasado el collado todo es piedra y arena, exceptuando los valles y oasis (mejor os cogéis algún mapa y os orientáis). La zona más próxima a Marraquech es donde está el pico de Jbel-Tubkal de 4000 m, es la zona de más altura y más próxima al Atlántico, más nieve, más frío, etc... Aun así, Semana Santa, finales de abril es la época ideal, para evitar los rigores del verano. Cruzar el Atlas por ese punto, por el Ksiba, suponía cruzarlo en su punto más ancho pero también menos alto, aquí los collados no pasaban de los 2800 m y los picos eran tres miles. En esta zona la cordillera se divide en tres situadas paralelamente, el Atlas Medio y el Gran Atlas desde El Ksiba hasta Tinerhir, y metidos ya en el desierto, el Antiatlas, concretamente el Macizo de Jbel- Sarhro. En Nekob abandonamos definitivamente el Atlas par seguir el Valle del Draa hasta Zagora, hasta ahora siempre en dirección sur. A partir de aquí la ruta es una incursión más o menos en circulo en el Sahara para volver a Zagora en cuatro días más. Estos días se acortarían gracias al viento que primero por la tarde y después durante todo el día levantaba arena y era imposible circular. Me imagino que sin viento tampoco hubiéramos terminado esos 200 Km que quedaban, las pistas eran auténticos canchales de piedras de considerable tamaño y, cuando no, arena y más arena, sequedad en el aire, sol asfixiante y calor. Así que se acabo la ruta con las bicis montadas en el camión, acampando en pleno desierto y regateando en Zagora algunos souvenirs.


Rutas por carretera

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Día 5. Base del collado

Las posibilidades de Marruecos son brutales. Hay un par de carreteras asfaltadas que cruzan el Atlas. Una es la que va de Marraquech a Quarzazate y Zagora, también pasa por collados a 2700 m para llegar al mismo valle del Draa donde estuvimos y a las puertas del Sahara en Zagora y Mhamid. La otra es la que va de Fez a Midelt, Er-Rachidia, Erfoud y también hasta el desierto de Merzuga por el valle del Ziz. Ambas son muy recomendables si no os queréis arriesgar a seguir pistas en el Atlas con mapas poco claros y con gentes que sólo hablan beréber y árabe. Las carreteras que os he mencionado son muy frecuentadas por agencias, pasan por lugares más poblados, os permitirán vivir un poco más el país conectando con las gentes. Nosotros volvimos con el camión por la de Quarzazate, unos 400 Km y un par de puertos de 1.470 m y otro el del Gran Atlas el Tizi-n Tichka de 2.260. La vuelta en camión fue tan alucinante como la ida en bici, más relajados, disfrutando esos espacios tan inmensos. En el mapa de Michelin de Marruecos podéis encontrar todas esas referencias y calcular bien los kilometrajes, Hay guías turísticas que informan de lo que ofrece cada ciudad, alojamiento en hotel o albergues, camping, etc. La gente del Atlas es muy hospitalaria y hay que procurar siempre corresponder.

La circulación es un tanto caótica en las ciudades, hay que ir con cuidado. Hay buses para volver a Marraquech o podéis alquilar taxis, todo es negociable, seguro que encuentran donde colocar las bicis. Empezad a regatear por menos de una tercera parte de lo que os pidan, si pagáis la mitad para ellos ya es un gran negocio y para vosotros no supondrá mucho dinero. Los comerciantes tienen estudiadas las nacionalidades, por ejemplo, a un americano y a un alemán les podrán sacar más que a un español o italiano y como dicen ellos es que "somos pueblos hermanos". Un sueldo mensual suele ser de 15.000 a 25.000 pesetas en el Marruecos mediterráneo, en el sur eso es mucho dinero.

Por último, recordad que hay que cuidar la barriga, potabilizar siempre el agua ya sea con pastillas especiales o con unas gotas de lejía, para limpiar verduras tampoco os cortéis utilizándola. Vuestro médico os ayudara a preparar un pequeño botiquín. Las diarreas son frecuentes por la razón que sea. Nosotros no nos vacunamos, hay quien lo aconseja. En la guía del Trotamundos de Marruecos podéis encontrar muchos más consejos, aunque mejor sería buscar una guía actualizada.


Nuestra ruta, en etapas

Día 1. Barcelona - Marraquech

Volamos, con las bicis de equipaje, Barcelona - Casablanca - Marraquech (un par de horitas). Hay que decir que el equipaje va directo a Marrakech. Ida y vuelta unas 36.000 ptas. o 43.000 si comprais MarocAir o Iberia , al final os van a meter a todos en el mismo avión, o sea que contratad lo más económico. Nos recomendaron embalar las bicis para protegerlas, pero no es absolutamente necesario a menos que tengáis una "superbici". Si es un grupo numeroso hay que avisar con bastante antelación.

Día 2. Marraquech - Tamelelt - Benni-Mella - El Ksiba. 300 km

Pasamos la mañana visitando la medina. Después de comer, el camión nos recoge y nos traslada 300 Km. al pie del Atlas, concretamente en El Ksiba, a unos 60 Km de Kasba-Tadla, en la carretera que va de Marraquech a Fez. De noche se anima a subirnos un poco más allá, para buscar una zona de acampada lejos de la ciudad, justo hasta el final de la carretera asfaltada a unos 50 km del Ksiba.

Día 3. El Ksiba - Lagos Isli y Tislit. 60 km

Amanecimos a unos 1.400 m de altura. Sólo sé que la pista salía de Ksiba y llevaba a los lagos Isli y Tisli, cerca de Imilchil, parece que es una ruta frecuentada por 4x4. Hasta llegar a los lagos hay un buen tute. Seguir la pista es fácil, se encuentran casas aisladas de adobe y pequeñas aldeas, alguna gente nos invita a tomar té, algunos grupos de chavales con pequeños rebaños corren al lado nuestro, siempre pidiendo caramelos, bolígrafos o lo que fuera. El primer collado está justo antes de los lagos a 2.600 m. La pista sube con suavidad primero por campos de cereales y bosques de alcornoques hasta encontrar una amplia rambla o "uadi", que es como allí llaman a los cursos de agua secos pero que pueden dar sorpresas en épocas de deshielo o de lluvias esporádicas. La pista sigue este curso, camino natural que penetra hacia el corazón del Atlas. Encontramos algunos camiones, único vehículo polivalente que realiza el transporte de mercancías, de gente y de animales. Aquí la sorpresa y la curiosidad son mutuas, las sonrisas y saludos también. Hay mucha gente viviendo en las montañas. En el fondo del valle la pista, después de cruzar varias veces el río, deja este curso y empieza a zigzaguear en subida para ganar lo 400 m de desnivel hasta los lagos.

En su orilla hay un albergue de reciente construcción con pocas habitaciones, ducha y gente simpática dispuesta a montar una fiesta con música del país, si lleváis algunas cervezas, la fiesta se anima aún más. También hay un refugio libre y por supuesto podéis acampar. En el albergue improvisan comidas. Muy cerca está Imilchil, lugar turístico, donde también se puede comprar algo de comida o encontrar algún sitio para pasar la noche, oficina de correos y muchos niños persiguiéndote.

Día 4. Imilchil - Tymaryne - Agoudal - Collado Tizi-Tirherhouzine (2700m). 70km

La bajada por Imilchil es muy buena y el resto de las pistas también. Parece que últimamente han asfaltado un acceso hasta Imilchil. La zona es bastante fértil, abundan poblados y las gentes por los caminos con rebaños de cabras y caravanas de burros cargados de matorrales secos para combustible doméstico, nosotros lo utilizábamos por la noche y por las mañanas, son matorrales que arden rápido y dejan algo de brasa. El collado no es duro, una vez ganada la altura del primer día siempre estábamos a no menos de 1900 m. La bajada se las trae, unos 11 Km pedregosos y de cantos afilados, pinchazos y repinchazos. Acampada pasado el puerto y después de la bajada, a una distancia prudente de la aldea para evitar curiosos que tarde o temprano aparecían, con un burrito, con cuatro cabras, descalzos y con unas sonrisas inolvidables, a primera hora de la mañana, por la noche cuando veían nuestro fuego, se tomaban un té, saludaban educadamente llevándose la mano al pecho y luego se iban por donde habían venido. Después de esta bajada entendíamos que empezábamos a entrar en el Marruecos más rural y ancestral. Como un viaje al pasado, incluso a la edad media o la España rural de 1900.

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Día 4. Cruce después de Imilchil

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Día 4. Salida de Agoudal

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Día 4. Collado Tizi-Tirherhouzine (2700 m)

Los 50 ú 80 Km diarios nos ocupaban todo el día , en marzo el día aún es corto. Parábamos continuamente a tomar té, hacer fotos, estar con los críos, etc.

Día 5. Base del collado - Toumliline - Tanttatouch - Gorges du Todra - Camping antes de Tinerhir. 55 Km.

Día entero de bajada, pistas en muy buenas condiciones. En Toumliline niños tirándonos piedras, riéndose como condenados, valle con abundante agua y cultivos. En las aldeas grupos de mujeres lavando en el río y tendiendo la ropa en los matorrales, ancianos con burritos, curiosos personajes rezando en voz alta a ambos lados del camino. Desconcertante. Increíble. El tema de las fotografias era un poco delicado. El colorido de la vestimenta de las mujeres era brutal donde se reunían para lavar. Les molestaba que las fotografiásemos, optamos por pedir permiso cada vez, luego nos pedían algo a cambio, 1 dirham o un cigarrillo, a veces a escondidas. En Tanttatouch los niños estaban especialmente entrenados para detener a los turistas colocando piedras en el camino y escondiéndose. Al parar o disminuir la marcha para sortearlas o apartarlas, aprovechan para empezar una conversación, pedirte que les lleves, que les dejes la bici un ratillo, enseñarte las canicas que han ganado, montarse detrás o tirarte de las alforjas para que no te vayas. Puedes parar y decirles que estás cansado y con un poco de suerte en lugar de tirarte de la alforja te empujan hasta el final de la calle. Preguntando, cogiéndote del manillar. Algunos se limitan a esperarte tendiéndote la mano para que les des un manotazo. Cruzar esos pueblos de barro era todo un acontecimiento, para nosotros y para ellos. Esta aldea está cerca del Todra lugar turístico con hoteles desde donde acceden excursiones en 4x4 .

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Día 5. Desfiladero del Todra

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Día 5. Descenso hacia el Todra después de Toumliline

En esta etapa hay que remarcar la espectacular bajada a lo largo del desfiladero del Todra, destino turístico junto con el del Dades, ineludible para la mayoría de circuitos organizados. Los turistas se quedan en la entrada del desfiladero, hasta donde llega la carretera asfaltada, es la zona más estrecha y con paredes más altas. Nosotros finalizamos allí esa etapa. Las aguas del Todra dan lugar a uno de los oasis más extensos de la zona, inmensos palmerales y más civilización, camping, duchas con agua caliente, etc. En Tinerhir servicio de correos, tiendas, mercado, transporte etc.

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Día 5. Entrada a Tanttatouch

Día 6. Tinerhir - Iknium. 45 Km

Con la etapa de ayer dejamos atrás el Atlas Medio y el Gran Atlas. Ahora estábamos en el Sur, donde no llega la influencia Atlántica. Por lo tanto, todo lo que es apartarse de un curso de agua proveniente de las montañas significa piedras y más piedras, polvo y algún que otro matorral. En algunos lugares hay pozos aprovechados por cultivos y algunas casas de adobe diseminadas, donde existen escasas fuentes. Familias nómadas y pastores que llevan rebaños de pozo en pozo. No sé que deben comer esos rebaños de cabras y dromedarios, porque parece que no hay nada, muy poco. Eso es lo que nos esperaba durante los dos días próximos, el macizo de Jbel-Sarhro en la zona del Antiatlas. Aquí el agua ya es un problema .

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Día 6. Salida de Tinerhir, al fondo el macizo de Jbel-Sarhro

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Día 6. Aproximació al Jbel-Sarhro

La salida de Tinerhir fue espectacular, pensé que nos metíamos en el infierno, sin duda debe estar por allí. El camión arrancó y se perdió en el horizonte hasta convertirse en una mancha de polvo. Todo era horizonte, como en el mar pero de color ocre rojizo. Muy a lo lejos, con una nitidez y una visibilidad perfectas, se recortaban los picos que teníamos que cruzar, justo al otro lado se extendía el Sahara, realmente era emocionante. Le tuvimos que poner moral para arrancar del palmeral y perseguir al camión que ya había desaparecido. Cruzamos todo el llano por una pista en buenas condiciones, a ratos había arena algo compactada y también suelta. Eran capas finas que a cierta velocidad permitían circular bien, aunque con un plus de esfuerzo. Pasamos un primer collado, hubo problemas mecánicos en el camión solucionables, por cierto fue su ultimo viaje a Marruecos, y de nuevo acampada.

Día 7. Iknium Tizi-Tarzazet (2200m.) - Nkob. 69 Km

Seguiríamos todo el día metidos en este macizo hasta alcanzar el collado, cambiar de vertiente y dirigirnos hasta las cercanías de Nekob, primer pueblo donde podríamos comprar algunos frutos secos y naranjas. La panorámica desde Tizi-Tarzazat a 2200m es un espectáculo, toda la bajada es espectacular ante tal amplitud visual. Después, la pista sigue el curso de un valle con algunas aldeas. Ante la duda, preguntábamos a la poca gente que nos encontrábamos por el camino, también era una excusa para entablar conversación y sorprendernos mutuamente, los críos no necesitaban excusas. Acampada a medio descenso en las cercanías de Nekob.

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Día 7. Descenso del Tizi-Tarzazet hacia Nekob

Día 8. Nkob - Valle del Draa - Zagora. 126 Km

Esta etapa fue la más larga, quizás en dos días hubiéramos disfrutado un poco más la zona, de hecho estaba planteada para dos días pero como era llano. En bajada nos picamos un poco. Dejamos atrás definitivamente todos los Atlas . Empezamos con lo que nos quedaba de bajada hasta Nekob y con 38 Km de carretera asfaltada hasta el valle del Dra. Cruce con la carretera que viene de Marraquech y va a Zagora. 100 Km de palmerales, poblados, kasbas, enormes construcciones de barro, ciudades enteras de barro. La carretera discurre por el margen derecho del río, por el margen izquierdo existe una pista que va por dentro del palmeral pero que da alguno rodeos subiendo y bajando continuamente. Tiene algunos tramos de piedras donde pinchábamos continuamente. La pista, que también lleva hasta Zagora, empieza en el cruce de la carretera de Nkob. Al final, pesaban los 100 Km de la jornada, cruzamos el río y seguimos por la carretera antes de que anocheciera. La entrada en Zagora a última hora de la tarde fue especial, bullicio de gentes y actividad frenética de bicicletas, carromatos, animales, críos jugando, motocicletas, tiendas, gente por las terrazas. Calles sin asfaltar. Noche en un hotel: La Figule du Dra. Zagora es centro turístico. La llaman "la puerta del desierto". Hay varios hoteles, tiendas, servicios, alquiler de coches, etc. También hay empresas que organizan excursiones de varios días en dromedario a través del desierto y en 4x4. Supongo que en época turística eso se debe poner a tope.

Día 9. Descanso

Día 10. Zagora - Bou-Rbia. 67 km

Ese fue el primer día y último de desierto de arena y de tragar polvo continuamente. Terreno completamente llano , tramos de arena y algunos cauces secos para cruzar. Completamos la etapa estoicamente, casi con un esfuerzo místico los más de sesenta kilómetros hasta Bou-Rbia, donde un conocido del colega del camión nos acogió y nos dio cena. La etapa no tenía ni una sombra y el horizonte no variaba en todo el día, nos pegábamos uno a la rueda del otro y pedaleábamos hasta ver el camión. Pasamos por algunos pozos con cultivos. Alguna acacia en plan africano. Un personaje nos hizo señales de parar, nos llevó hasta su casa donde nos invitó a té y a pan untado en aceite y mantequilla caliente. Por la tarde empezó a soplar viento y a levantar polvo. Por la noche la tienda de campaña se movía como un globo.

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Día 10. Salida de Zagora hacia Bou-Rbia

Día 11. Bou-Rbia - Foum-Zguid - Oasis Erg-El Mazil

El resto de la ruta circular por la zona de dunas al sur de Mhamid la hicimos montados en el camión, unos 300 Km hasta volver a Zagora.

Día 12. Oasis - Mhamid - Zagora

Noche en las dunas y vuelta con fuerte viento todo el día.

Día 13. Zagora

Día 14. Zagora - Marraquech

400 km de vuelta a Marraquech en camión, carreteras en buen estado, algo estrechas, suficientes para un viaje alucinante por el sur de Marruecos a mi entender.

Día 15. Marraquech - Casablanca - Barcelona

Vuelo a Barcelona. En Marrakech, al embarcar, nos registraron escrupulosamente las bicis, deshincharon ruedas, golpearon un poco el cuadro para asegurarse que sonaba a hueco. En el viaje de ida, a la llegada, apuntaron en los pasaportes las marcas de las bicis, a la vuelta comprobaron que eran las mismas, si llevais una pegatina de vuestro pueblo también lo apuntaran. Los controles en las aduanas son muy rígidos, contrasta lamentablemente con el descontrol del interior del país.


Algunas consideraciones finales

El soporte que suponía el vehículo, que nos permitía cargar todo y volver en caso de contratiempo, fue básico en el sur, cuando empezó a soplar más fuerte el viento y a cubrir con arena tramos de pista, así como el avituallamiento, transporte de agua, tiendas etc. durante todo el viaje. El conocimiento de la ruta aunque no del estado de las pistas, por parte Pere Tubau, también fue indispensable, así como dos chicos magrebís que viajaban con el camión y se ocupaban de realizar las compras y de cocinar.

Finalmente sólo mencionar la triste situación social de la mujer en el mundo árabe en general. Marruecos, aunque en vías de desarrollo, no es "todo poesía". Habrá tiempo para la reflexión después de conocer el estilo de vida simple, esencial y rico de estas gentes. ¡Una sonrisa por favor!

En alguna revista recuerdo haber leído que anualmente se realiza la Trans Atlas y cada año trazados diferentes. Son rutas organizadas con vehiculos de soporte. La Agencia Banoa o Años Luz (http://www.aluz.com/html/body_norte_de_africa.html) si no recuerdo mal.

El colega que se llama Pere Tubau lo podeis localizar en el teléfono 649-166932. Tiene camión nuevo, podeis consultarle y os puede aconsejar mejor que yo. Provisionalmente podéis utilizar mi correo para hacerle llegar vuestras consultas pcv@nil.fut.es.


La web de los amigos del ciclismo www.amigosdelciclismo.com