Madrugamos para acercarnos hasta Puerto Pañuelo. Desde este puerto comenzaremos una travesía que nos llevará a Chile (Ensenada). Embarcamos en un catamarán para realizar la primera navegación. Surcaremos la parte occidental del lago Nauhel Huapi. El tiempo es desapacible a estas horas de la mañana.
No parece ser indicador del verano austral en que nos encontramos. Llevamos puestas todas nuestras prendas técnicas: forros polares, windstopper, culotes largos, guantes, etc... Desembarcamos rápidamente en Puerto Blest con la intención de salir prestos y evitar en lo posible que nos alcancen los autobuses de los turistas. Es un tramo corto. Son escasamente 2 kilómetros de pista que nos llevarán al siguiente embarcadero desde donde saldremos navegando el Lago Frias.
Montamos en otro catamarán en Puerto Alegre. Este es algo más incómodo y espartano que el anterior, aunque la travesía es también más corta. Estamos deseosos de comenzar a pedalear a buen ritmo sobre nuestras Trek. Debido al frío viento que sufrimos, echamos de menos un ritmo continuado de pedaleo.
Una vez que desembarcamos en Puerto Frías y pasado el puesto de control argentino, tendremos 22 kilómetros de recorrido por pista hasta el lugar donde embarcaremos nuevamente. Nos vamos acercando a Chile. Antes de alcanzar este punto alto de la ruta donde se encuentra la frontera física, tendremos que subir "en frío" un puertecito de 4 kilómetros. Son rampas continuadas con un firme bastante suelto. Por fin nos encontramos en la "puerta de entrada" a Chile que nos da la bienvenida con un enorme cartel. Iniciamos un descenso técnico, donde nos tendremos que "batir" con los buses-tanque de los turistas que realizan el mismo recorrido.
Definitivamente, claudicamos al final de la bajada y nos dejamos superar, para nuestra tranquilidad y seguridad.
Sobre el camino nos encontramos con un idílico paraje de bosque autóctono donde aprovechamos para almorzar nuestras hamburguesas de calabaza. Breve descanso y ponemos rumbo hacia Peulla. Este tramo será duro e incomodo, donde sufriremos el aire en contra procedente del cercano océano Pacífico.
La última travesía en barco que realizamos será desde el puerto de Peulla hasta Petrohué, serán unas dos horas para cruzar el Lago de Todos Los Santos. El último tramo en bicicleta será rápido hasta la localidad de Ensenada.
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Tercer día: Ensenada- Ensenada (Volcán Osorno)
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Nos despertamos temprano por la mañana. Desde nuestras cabañas podemos contemplar el inmenso volcán Osorno con sus más de 2.500 metros de altura. Será el único momento del día en que lo podremos admirar limpio y diafáno, con sus nieves permanentes rodeando el cráter. Al cabo de una hora, la niebla cubrirá la parte alta de la montaña.
Los desayunos nos serán servidos en confortables cabañas. Después de los ajustes necesarios de nuestras bicicletas, salimos en dirección al volcán. Bordeamos por el norte el lago Llanquihue durante los primeros 25 kilómetros. A continuación comenzaremos una subida de 14 kilómetros que nos llevará hasta los 1.300 metros de altitud. El tiempo se vuelve húmedo y frío llegando a la cima. La densa niebla lo cubre todo y no nos deja ver la cumbre del volcán. Llegaremos al refugio de "La Picada" para comenzar un espectacular descenso por un sendero "imaginario" sobre los restos de ceniza y lava sólida de la última erupción, que data del año 1800.
Bajamos a una velocidad de unos 40 ó 50 km/h sobre un piso suelto donde las ruedas de nuestras bicicletas se hunden en la ceniza. Después de atravesar varios torrentes de lava, llegamos a la playa del Lago de Todos los Santos. En este lugar descansaremos y repondremos líquidos y sales. No obstante, nuestro coche de apoyo nos está esperando para trasladarnos hasta en enclave natural de Aguas Calientes. En este magnífico lugar nos relajaremos de la etapa sumergiendo nuestros fatigados cuerpos en un agua caliente procedente de las tripas del volcán Casablanca.