Descripción:
DÍA
1.
Esta ruta discurre a caballo de dos comarcas, La Serena
y los Pedroches, hermanadas por un destino siniestro y común: ser
candidatas para la ubicación de un cementerio nuclear de alta actividad,
contra lo que se manifiestan los vecinos de los distintos pueblos.
Antes de comenzar la descripción del recorrido quiero
reseñar que como la ruta atraviesa pueblos grandes, a veces el kilometraje
no se corresponde con lo que dicen los mapas, puesto que los que en este
artículo aparecen son kilómetros reales, con las vueltas y
revueltas en el interior de las poblaciones.
Km. 0: Como es habitual
en estos lances, salgo de Castuera tarde,
lo que no es muy aconsejable: es un sábado del mes de junio, y el
sol aprieta.
Tomo la C 413 dirección
Llerena. Durante los primeros
kilómetros casi todo es bajada. Esta vez desde el principio se pasan
situaciones de peligro a causa de conductores, esta vez de camiones, que
prefieren arriesgarse a un atropello antes que levantar el pie del
acelerador.
Km. 7: Tuerzo a la izquierda
dirección Esparragosa de la
Serena. Aquí la carretera empeora considerablemente debido
a un firme irregular que reduce la marcha casi a la mitad.
Km. 12: Esparragosa.
No entramos en el pueblo, sino que torcemos a la izquierda
dirección Monterrubio. Hay en
este tramo algunos repechos, pero la carretera ha mejorado mucho. Dejamos
a la derecha el cerro Candalija. A la
izquierda se ven las sierras que bordearemos mañana.
Km. 19: El calor hace
estragos e impone la parada de la comida. Puerto
Hurraco, lugar de infausta memoria, nombre que ocupó largo
tiempo los cronicones del reino para deleite de cultivadas y capitalinas
mentes, prueba irrefutable de la barbarie del agro extremeño. La verdad
es que una visita en plena siesta hace que el pueblo parezca todo menos el
escenario de una matanza. A la entrada hay un mojón turístico.
Espero que aluda a tan sangrientos sucesos, pero dice: Puerto Hurraco.
Castillejo. Arquitectura popular. Sierra del Oro.
La carretera sube y baja paralela
a la sierra hasta llegar a Monterrubio. El recorrido se hace rápido
porque tengo viento de cola.
Km. 30:
Monterrubio de la Serena. Una parada
para recuperarse del calor. La bici bota por las calles adoquinadas.
Conversación con los chavales y visita de rigor al bar viejo del pueblo,
donde juegan los hombres a las cartas.
Tomo la carretera dirección
Belalcázar. Hasta el río
son kilómetros de bajada. Luego, subidas y bajadas.
Km. 40: Desde la ermita
que hay en este punto se contempla el río
Zújar, donde luego me daré un baño. Acabamos
de entrar en Córdoba, y eso se nota en la carretera, que experimenta
una brusca metamorfosis para peor. Lo mismo nos ocurrirá mañana
entre Belalcázar y Cabeza de Buey.
Km. 45: La ruta cruza
el antiguo ferrocarril minero de Peñarroya, y un par de kilómetros
más adelante nos encontraremos un cruce sin señalización.
Belalcázar es a la
izquierda.
Km. 60: Belalcázar.
Cae el sol. Ya antes de entrar en el pueblo se ven
pancartas que dicen no al cementerio. Lo fuerte es pasar por las calles
y ver que casa sí casa no lucen en la fachada o en las ventanas carteles
alusivos. Los alrededores del Ayuntamiento son un hervidero: hay una
exposición que cuenta la historia de este movimiento ciudadano contra
los residuos nucleares y un concurso infantil de dibujo sobre el mismo tema.
Incluso de la torre del homenaje de su castillo cuelga una gigantesca
pancarta.
Km. 67: A unos 3 km.
desde la salida del pueblo y dirección Cabeza
del Buey hay una zona municipal de acampada llamada
Cerro Malagón. Acampo aquí
pero, eso sí, lo más lejos que puedo debido a que los bungalows
están ocupados por gente más amante de la música a toda
pastilla que de la tranquilidad. Ya hay experiencia precedente. Es una pena
que las buenas intenciones de los ayuntamientos por fomentar el turismo rural
se vean truncadas por niñatos domingueros para los que el campo no
significa nada, sólo un lugar más para emborracharse y armar
bulla.
En el campo los ruidos se oyen a kilómetros. La juerga acaba
sobre las cuatro de la mañana.
DÍA 2.
Se sale a la C
420, que ya no abandonaremos en todo el día, y se sube
durante unos 3 kilómetros. Desde el alto, una vista magnífica,
podemos contemplar casi la totalidad de la ruta. Un poco antes hemos encontrado
el cruce con la carretera que va a la estación de Belalcázar.
Tomaremos, como siempre en esta ruta, a la izquierda.
Km. 80:
Otra vez el río
Zújar. Hasta aquí han sido bajadas y llanos.
Entramos de nuevo en Badajoz y la carretera, como ya dijimos, cambia para
bien. Menos mal, porque ahora la subida es ininterrumpida hasta poco antes
de Cabeza del Buey. Dos ciclistas de
Belalcázar hacen más ameno el Puerto de la Venta con su charla
y su compañía.
Km. 88: Cabeza del Buey.
Como siempre, buscamos la plaza y descansamos a la sombra del
Ayuntamiento. El periódico dice que ayer la máxima en Badajoz
fue de 30 grados. Hoy hace más.
La cabra tira al monte, dicen. Será por eso por
lo que, en lugar de seguir por la llanita C 420, escojo el desvío
a la izquierda que hay a la salida del
pueblo, con unas rampas que ya ya, y me planto en el
Km. 92 en el Puerto de la Nava
(659 m.), por el que paso de nuevo a la cara sur de la sierra.
El descenso es una gozada, no así los kilómetros de sube-y-baja
que le siguen, más duros si cabe que el puerto. Recupero por fin la
C 420 a la
izquierda y en
el Km. 104 llego a
Helechal con el sol churruscándome
los pedales.
No salgo de Helechal hasta las siete de la tarde. La carretera
bordea a media altura primero la Sierra de los
Tiros y luego la
Sierra del
Castillejo.
Km. 109:
Cruzo el pequeño pueblo de
La Nava. El tráfico, escaso durante
todo el trayecto, ha aumentado. Se nota que son desplazamientos de fin de
semana: altas velocidades, adelantamientos rozando, invasión del carril
contrario en las curvas...
Km. 114: Puerto Mejoral.
Cuatro casas y paso de grullas. La subida gorda, penúltima
del recorrido, viene después.
Km. 118: Benquerencia de la Serena.
La entrada del pueblo es un repechón de los
de sudar sangre. Estamos a la misma altura que en el Puerto de la Nava. Desde
arriba y una vez recuperado el resuello vemos, enfrente y abajo, Puerto Hurraco
y ya más atrás Monterrubio.
Km. 125:
Tras descender 150 metros en dos bajadas vertiginosas,
Castuera.