Rutas en Extremadura: Pela - Valdecaballeros

Plano de ruta

  • Clasificación:
    Bicicleta de carretera.

  • Localización:
    Provincia de Badajoz.

  • Cartografía:
    Servicio Geográfico del Ejército. Hojas 755, 756, 732 y 733.
    Mapa Michelín número 444.

  • Distancia:
    107 km. (2 días).

  • Fecha de realización:
    Mayo de 1995.

  • Descripción:
    Esta ruta traza aproximadamente un triángulo cuyos dos vértices inferiores son Pela y la presa de Puerto Peña. Primero se avanza en dirección Este, luego en dirección Noroeste y por último baja hacia el Sudoeste. No presenta excesivas dificultades salvo en los kilómetros que preceden y que siguen a Valdecaballeros; no se precisa por tanto excesiva práctica sobre la bici para realizarla.

    Sí hay que tener en cuenta, a la hora de aprovisionarse, que a menos que nos desviemos del recorrido el único núcleo habitado que vamos a cruzar será Valdecaballeros.


    DÍA 1.

    Km. 0: Salimos de Pela en dirección a Casas de don Pedro. Enseguida nos damos cuenta de que va a ser un día duro, pues el viento Este que sopla lo vamos a tener de cara todo el camino. Una cuestecita como aperitivo a la salida del pueblo nos enseña que hay algo peor que las cuestas: las cuestas con viento.

    Km. 4: Tomamos la carretera del Canal de las Dehesas hacia la derecha. El que en lugar de la carretera optemos por la pista del Canal, a pesar de tener más kilómetros, se debe a que tiene un buen firme, en ella no hay cuestas y sobre todo porque apenas encuentras coches. Si a ello se le añade un poco de cuidado para no irse al foso, el placer del viaje está asegurado.

    Km. 8: Atención porque aquí el Canal se bifurca. Debemos coger el ramal de la derecha, que nos llevará hasta Puerto Peña. De hacer lo contrario llegaríamos a Pela antes de lo previsto. Durante todo este tramo vamos bordeando el embalse de Orellana.

    Km. 20: Siguiendo el Canal, cruzamos la carretera Casas de don Pedro-Talarrubias. El viento continúa dándonos de frente; eso reduce mucho la marcha y encrespa los ánimos.

    Km. 34: Puerto Peña (por fin): Para subir a lo alto de la presa hay que salir a la N 430 que discurre a nuestra izquierda, pero antes queremos ver la salida del Canal. Allí se siente uno muy pequeño. Enfrente y arriba, en los peñascos, planea el buitre negro. Como la jornada ha sido dura, hemos acabado con las reservas de agua. En la presa no vemos forma de conseguirla, y para llegar a Valdecaballeros es ya muy tarde...

    La suerte guía nuestros pasos: pocos kilómetros llevamos andados cuando encontramos a la izquierda, sobre la misma carretera, una fuente de un agua fina fina, riquísima. Las personas que están cogiendo agua nos cuelan. Ya podemos buscar un sitio para pasar la noche.

    Km. 41: Acampada y fonda. Nos internamos como quinientos metros en una plantación de eucaliptos. Buscando un sitio para la tienda espantamos una manada de ciervos. Tenemos agua, sopa y cobijo.

    ¿Qué más se puede pedir?


    DÍA 2.

    Hoy no hace viento, pero como hemos acampado en una vega, nos desayunamos con unas hermosas cuestas. En una de ellas protagonizo un sprint detrás de unas ovejas que se le han descarriado a un pastor.

    El firme de esta carretera es anormalmente grueso y además sin un solo bache. Se me ocurre que debe tener alguna relación con la presa o con la nuclear.

    Siguen las cuestas hasta que se llega a un alto y a partir de aquí todo es bajar y llanear. Bordeamos el embalse que por esas fechas -mayo- estaba francamente seco. Contorneamos la impresionante Sierra de las Barbas de Oro y la discoteca La Carpa nos anuncia que estamos ya en el pueblo.

    Km. 54: Valdecaballeros. Por todos sitios se ven rastros del monocultivo nuclear que iba a ser y que no fue: el Ayuntamiento y la plaza nuevos, la urbanización del personal técnico con sus pistas de tenis y sus piscinas, los hostales y restaurantes cerrados... Cual pueblo del Oeste tras la fiebre del oro.

    Km. 61: Cruce de la C.N.V. La carretera, que desde el pueblo hasta aquí ha sido una maravilla, reduce su ancho a la mitad y se convierte en un camino de cabras. A la derecha se ven las cúpulas de hormigón del monstruo cuyo sueño estamos pagando entre todos al módico precio del 3,54 por ciento del recibo de la luz durante sólo veinticinco años. No por ello está parado: un zumbido indica que la compañía eléctrica lo usa como emisor-receptor para las líneas de alta tensión.

    No puedo evitar el pensar en otro sitio distante sólo pocos kilómetros: Anchuras. Hace años, cuando el nombre de Valdecaballeros, contaminado de siniestras resonancias, se oía continuamente, yo, que no conocía la zona, la imaginaba pobre, desolada, cuatro canchales sin rastro de vegetación. Ahora que veo las encinas y la flor de jara, la infinita belleza de este paisaje, pienso en que al fin y al cabo la comparación con el Lejano Oeste no va tan descaminada: para los centros de poder, para el Hombre Blanco que vive en las ciudades, este es un sitio vacío, habitado por nadie. Se puede disponer de él libremente y es normal por tanto colocar aquí las nucleares y los campos de tiro. Criminal lógica la de llevar la mierda lejos de casa y luego decir que no es peligrosa.

    Digresiones aparte, hay a partir de aquí una serie de repechos duros, pues en un kilómetro subimos más de 80 metros. En los siguientes kilómetros subiremos 90 metros más. No sólo la carretera es antigua: señales de tráfico de hace por lo menos treinta años muestran el tiempo detenido.

    Km. 71: Cruce con la CC-711 y provincia de Cáceres. Aquí la ruta es hacia la izquierda, pero hacemos pausa para comer con el pueblo de Cañamero y las Villuercas como telón de fondo.

    Proseguimos camino. La carretera, ahora muy buena, va cresteando lomas antes de hacer un descenso vertiginoso. Como el día está claro, vemos toda la Sierra de Guadalupe, la de Montánchez e incluso la Sierra de la Mosca, junto a Cáceres capital.

    Km. 83: Cruce hacia Logrosán. Desde el Km. 71 hemos bajado de la cota 630 a la 400, y llegaremos a la cota 300 en las proximidades de Obando.

    Km. 85:Cruzamos el ya conocido Canal de las Dehesas. A partir de aquí, si es invierno, tendremos la posibilidad de observar cientos de grullas que tienen sus comederos en medio de los encinares.

    Km. 94: Cruzamos de nuevo el límite con la provincia de Badajoz.

    Km. 102: Obando. Nos entretenemos en este pequeño pueblo de colonización. Luego cogemos la N-430 a la izquierda.

    Km. 107: Pela. ¡Fin de etapa!

  • Autor:
    Juanma Hoyas.
    Esta ruta pertenece al libro Extremadura en bici, lo puedes ver en: http://www.extremaduralternativa.net/libro.htm


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