Rutas en Extremadura: Vuelta a Cíjara

Plano de ruta

  • Clasificación:
    Bicicleta de carretera.

  • Localización:
    Provincia de Badajoz.

  • Cartografía:
    Servicio Geográfico del Ejército. Hojas 708, 709, 733 y 734.
    Mapa Michelín número 444.

  • Distancia:
    104 km. (2 días).

  • Fecha de realización:
    Septiembre de 1995.

  • Descripción:
    Este recorrido no es precisamente el ideal para quien no tenga una cierta experiencia en bicicleta, pues aunque no es muy largo las pronunciadas subidas y bajadas hacen de él un auténtico rompepiernas. Sirva de ejemplo indicativo el decir que durante el trayecto quien esto escribe por primera vez tuvo que recurrir al deshonroso recurso de apearse de la bici en plena cuesta...

    Los motivos para haberla seleccionado en primer lugar han sido otros: la belleza y el aislamiento de la zona. El recorrido transcurre por entre los límites de las provincias de Cáceres, Toledo, Ciudad Real y Badajoz, y durante este hemos visto nutrias, nos hemos cruzado con ciervos y oído su berrea. Y en cuanto al tráfico, desde Puerto Rey a Helechosa apenas si nos hemos cruzado con una docena de coches; sin embargo, unos cuantos de ellos, 4x4 matrícula de Madrid, nos muestran lo que algunos entienden por turismo ecológico.

    Un aspecto importante a tener en cuenta es que mientras no cambie la actual situación de sequía, sólo es posible encontrar agua en los pueblos, por lo que hay que llevar encima toda la que se vaya a necesitar.


    DÍA 1.

    Km. 0: El recorrido comienza el la localidad toledana de Puerto Rey, en la raya de Extremadura. Dejamos ahí el vehículo en que hemos transportado las bicicletas y tomamos por la pequeña carretera que lleva al poblado de Cijara. Todo el recorrido es una larga cuesta abajo entre eucaliptos.

    Km. 7: Cijara. La carretera bordea el poblado. Después sigue la orilla del pantano y cruza por un puente de una altura impresionante debajo del cual sólo hay aire y tierra: el nivel del agua está tan bajo que toda esta zona está seca.

    A partir de aquí encontramos los primeros repechos que hacen la marcha más lenta y más dura. Es paisaje de ondulados encinares.

    Km. 24: Es el cruce de Gamonoso (en el mapa dice Gamonero). El pequeño pueblo está en un alto y no hay ánimos para llegar hasta él.

    Aumentan ahora las subidas y bajadas que poco a poco van minando las fuerzas y la moral del cicloturista. La carretera asciende y transcurre durante varios kilómetros por la loma de un monte entre jaras. Desde allí se ve la sierra de Altamira, la comarca de La Jara, Anchuras...

    Km.39: Cruce Anchuras/ Horcajo/ Navahermosa. Torcemos en dirección Horcajo. A lo largo de la carretera y en los muros de una casa derruida hemos ido viendo pintadas que recuerdan la lucha contra el campo de tiro. De aquí hasta el río es casi todo cuesta abajo.

    Km. 45: Río Estena. Lo de río es una forma de hablar, porque aunque tiene que haber sido caudaloso no lleva maldita gota de agua. Acampamos. El silencio es total. Impresiona no oír, ni por la noche ni por la mañana, motores de coches en la lejanía.


    DÍA 2.

    Si se sale por la mañana del río Estena, es conveniente hacer algo de calentamiento antes, porque los dos kilómetros de subida que hay a partir del puente se llevan la palma de todo el recorrido. Al llegar arriba se encuentra uno en una especie de meseta desde donde la vista es increíble. A lo lejos se ven las Villuercas. Ciudad Real está a sólo 95 kilómetros.

    Km. 49: Cruce Horcajo/Bohonal. Torcemos a la derecha dirección Bohonal. Aparece en el mapa como carretera sin asfaltar, pero de hecho sí tiene asfalto. Se llanea entre olivares y luego hay una vertiginosa bajada hasta el pueblo.

    Km. 57: Bohonal,180 vecinos censados, tiene la peculiaridad de que la iglesia no está en el centro del pueblo sino aislada en un cerro. Llama la atención el campanario de ladrillo y arcos mudéjares y el buen talante de sus vecinos.

    A la salida de Bohonal y, para variar, otra cuesta de dos kilómetros. Entramos en la Reserva de Cijara. Aquí casi todo es pino de repoblación y como consecuencia con grave riesgo de incendio, como muestra el retén de bomberos en lo alto del puerto.

    Km. 64: Cruce Helechosa/Villarta. La carretera a Helechosa sigue sin venir en muchos mapas, y de hecho en el cruce no hay cartel indicador para Helechosa, que es a la derecha. Aquí escuchamos por primera vez la berrea de setiembre de los ciervos. Acometemos la que será la última subida fuerte del viaje. Sin embargo, la vista desde arriba es, una vez más, excepcional.

    Si hay algo envidiable en la bicicleta es que entras de puntillas en el paisaje. Al no hacer apenas ruido, puedes oír y te puedes aproximar a animales que de otro modo no verías: en la bajada y a tres metros de una de las bicicletas se cruzó un maravilloso ejemplar de ciervo joven, sin que por fortuna hubiera que lamentar víctimas.

    Km. 78: Helechosa de los Montes. Llegando al pueblo nos impresionó, al cruzar el Guadiana, ver el río completamente cortado. Una cosa es pensar en la sequía en abstracto y otra diferente darte una vuelta y ver cómo está todo. Según el mapa, Helechosa es un pueblo ribereño del pantano, pero en realidad lo que allí se extiende es un baldío desierto.

    Decidimos montarnos un bien merecido pic-nic a la sombra del depósito de agua. Junto a él mana una fuente de la que cogemos agua. No bien hemos empezado a comer cuando llega un camión-cuba con el que nos hemos cruzado un par de veces en la mañana. El chaval que lo conduce nos cuenta que lleva tres viajes de agua diarios -36.000 litros- a Bohonal desde hace un año porque el pueblo no tiene nada.

    El lugar se revela fructífero: no bien se ha ido el camionero cuando aparece una pareja de cicloturistas extranjeros que van de Ávila para Granada (!). Hoy han salido de Guadalupe y sólo llevan hechos 63 kilómetros.

    Km. 93: Presa de Cijara.De Helechosa hasta aquí la carretera ha sido relativamente llana y recién asfaltada, si bien hay más tráfico. Desde el muro comprobamos la existencia de algunos peces muertos y el color sospechosamente oscuro de las aguas. Y es que Cijara es ahora un lago. Un lago cuyas aguas se eutrofizan peligrosamente.

    Salimos en dirección Puerto Rey, esta vez por la N 502. Aunque hay una fuete rampa al principio, se hace llevadera por el buen firme del arcén. Aquí el tráfico es intenso, sobre todo si es fin de semana.

    Km. 104: Puerto Rey.Fin de recorrido. A modo de recompensa y como en todos los pueblos que hemos cruzado, el ambiente humano es muy agradable. Aprovechamos para comprar miel de espliego que resultó estar buenísima.

  • Autor:
    Juanma Hoyas.
    Esta ruta pertenece al libro Extremadura en bici, lo puedes ver en: http://www.extremaduralternativa.net/libro.htm


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