Hoy vamos a recorrer una de las zonas más conocidas y admiradas de la zona del Barbanza. El Monte Iroite. El monte Iroite está es un gigante de 690 m de altura que se yergue justo en las estribaciones de Noia, el tranquilo pueblo que domina la bona de la ría que le da nombre y que es el centro comercial de toda la comarca del Barbanza, que es dominada a su vez, por este monte que hoy pretendemos escalar con nuestra querida bici.
Partimos del Bar Lousame, como hicimos en alguna otra ruta que te presentamos aquí mismo. Nos toca una buena ración de asfalto, así que habrá que tomárselo con calma.
Hace muy pocos años, todas las pistas que hoy están asfaltadas eran de tierra y harían las delicias de los ciclistas de montaña, pero más que para hacer BTT, aquí las pistas se usan para ir a la escuela, a la compra o al trabajo, por lo tanto… no es discutible su utilización. Por desgracia las desfavorables condiciones meteorológicas del invierno hacen que las pistas de tierra no se conserven en buen estado durante mucho tiempo, así que el asfalto o el cemento son las únicas soluciones para los caminos. Eso sí: el ancho es el mismo. Dos metros, a lo sumo tres. Cuando se cruzan dos coches, reza para no ir por allí con la bici, porque no habrá sitio para los tres. Mucho cuidado entonces.
Salimos por una pista de tierra hacia la aldea de Berrimes. Pronto la tierra se termina -justo al pasar por una zona ligeramente pantanosa- y da paso, según giramos a la izquierda, al asfalto, por una recta carretera que nos acerca al ayuntamiento de Noia, y nos deja en la carretera nos lleva a la comarcal que va hasta Boiro por la montaña, y que cruzaremos simplemente para pasar en busca de la Aldea de Guiende. Ahora nos encontramos en Tállara, una pequeña aldea al pie de la carretera, en cuya iglesia podemos descansar un poco mientras contemplamos su interesante atrio.