| |
La Antigua, Guatemala
|
Anoche, mientras caminaba por las empedradas calles de La Antigua, el cielo
descargó su furia sobre mi cabeza empapándome hasta el alma. Pero hoy el día
despertó radiante y despejado, permitiéndome admirar la belleza de los tres
volcanes que enmarcan este entorno guatemalteco donde he residido los últimos
dos meses. Lentamente voy empacando mis cosas, preparándome para una nueva
partida. A través de la ventana, junto a la brisa fresca, se cuela el son de
una popular canción. Sus alegres notas me ayudan a superar esa extraña
sensación de vacío que producen las despedidas. "La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida."
Rubén Blades, con voz de borracho, insiste en su sentencia y yo me dejo llevar
por el ritmo y grito que sí, que la vida te da sorpresas, buenas y malas, no
importa porque eso es la sal, la salsa de la existencia y que cuando uno viaja
la vida es la sorpresa misma porque es cualquier cosa menos rutina.
| |
La cara del dolor
| Fue a principios de marzo cuando, después de un largo periodo de inactividad
ciclista, recuperé a 'Platera' y me dispuse a pedalear por Costa Rica rumbo al
norte. Nunca entendí bien que ocurrió, tal vez fue una venganza de Platera,
enfadada por sus meses de abandono mientras yo la traicionaba a lomos de la
Yamaha del Flaco: Era el primer día que Platera y yo volvíamos a rodar juntos.
Un día soleado, sin viento, una carretera bien asfaltada, de pendientes
descendientes pero sin curvas pronunciadas. Recuerdo que distraídamente miré
la cifra marcada en el cuentakilómetros: 50km/h. Después nada, vacío. Lo
siguiente que recuerdo es la voz de un samaritano ayudandome a levantarme del
suelo mientas me limpiaba la sangre que teñía mi rostro: "Pa'verse matao,
gringo!".
Fuerte golpe craneal con pérdida de conocimiento. Diversos hematomas en la
cara y corte sangrante en la nariz.
| |
Ruteando en Nicaragua
|
Brazo y pierna izquierda despellejados por
lija asfáltica. Recogí mi fracturada moral esparcida por la cuneta entre mis alforjas y
Platera, que orgullosa apenas sufría desperfectos, y me marché maltrecho y
dolorido a Nicaragua.
En mitad de un mar dulce, el Lago de Nicaragua, recuperé la salud pedaleando a
la sombra de los dos volcanes que forman la isla de Ometepe. Sus arenosas
rutas, sus viejos pescadores, sus omnipresentes pájaros azules y sus extrañas
playas de falsas olas sanaron mis heridas y fortalecieron de nuevo mi espíritu
viajero.
| |
Escayolado pero feliz
|
Granada, Managua, León... Pedaleé siguiendo la misma ruta que meses antes había
recorrido en motocicleta y volví a reencontrarme con la agradable hospitalidad
nicaragüense. Los 'nicas', como se denominan a sí mismos, son afables y divertidos. Fácil es
que el viajero sea invitado en cualquier bar a compartir una botella del
excelente y barato ron nacional Flor de Caña.
Entre trago y trago, rodeado por
las bellas mujeres nicaragüenses y charlando con excombatientes,
contras y
sandinistas mezclados, el viajero entenderá el milagro de la reconciliación en
un país que se recupera de su pasada guerra y donde aún cualquiera guarda un
fusil bajo la cama.
Atravesé Honduras rápido, en buses y camiones, pues un grupo de amigos me
esperaban en Guatemala. Un año antes, en San Agustín (Colombia), había conocido a unos locos viajeros
con un sueño en común; hacer del teatro y el espectáculo su medio de vida.
Ahora, en La Antigua, su proyecto cobraba forma, habían creado el grupo de
teatro callejero 'Voz Latina'.
| |
Algunos componentes de 'Voz Latina'
|
Junto a 'Voz Latina' he trabajado y disfrutado estos dos últimos meses.
El tiempo ha transcurrido rápido entre malabares de fuego, sonrisas
infantiles, dragones y princesas, fiestas clandestinas en la casa del mango,
Tunqueques en el parque, noches en Dante's, desconciertos en Cadejos, besos
en la montaña... Tomamos el cielo por asalto ¿verdad amigos?
Sorpresas te da la vida. Buenas y malas. Como esa mañana que estúpidamente me fracture la mano derecha obligándome a
cargar con una molesta escayola durante un mes. O como hoy, que así, de sorpresa, me voy de La Antigua en busca de nuevos
caminos, nuevos viajes, nuevas sorpresas.
|